Pocas personas han alcanzado una carrera deportiva como Juan Manuel “Dinamita” Márquez quien, sin duda, está considerado dentro de la élite del boxeo mundial.
Reconocido por su entrega, su fiereza encima del ring -nunca fue noqueado- y su técnica depurada, es integrante de una selecta lista de apenas tres personas en haber conseguido cuatro títulos mundiales en categorías distintas, lo que lo llevó a ser incluido en el Salón de la Fama de este deporte.
Hoy, enfrenta un nuevo reto en su carrera: promotor de funciones donde espera repetir los éxitos que obtuvo calzando los guantes.
En entrevista con Hora Cero Márquez no solo habló de su nueva faceta, sino de los recuerdos de su ilustre carrera que lo han llevado a ser un hombre con un profundo respeto por el deporte del pugilismo.
— ¿Cómo sentiste la recepción de Monterrey?
Fíjate que contento, contento de ver que la respuesta de la afición es buena, se siente el calor humano de la gente, la respuesta a este gran evento que vengan a apoyar a sus peleadores locales, al boxeo en general, ¿no? No nada más a sus peleadores locales, que apoyen al boxeo en general, y creo que Monterrey es una gran afición.
Nos hemos dado cuenta en los partidos de futbol donde juega Monterrey, donde juega Tigres, la afición es gran amante del deporte.
— Entrando al tema boxístico, en la pasada conferencia de prensa me diste una declaración que le dio la vuelta a México respecto a estas peleas de exhibición que se han estado dando. Sin embargo, creo que la pregunta que sigue es: “Entonces, ¿qué hacer?
Me gustaría que este tipo de eventos se dividieran, ¿no? Que se dedicaran, por ejemplo, 100 por ciento a lo que son las peleas de box y las peleas de entretenimiento.
Como yo le dije en su momento al presidente del Consejo Mundial de Boxeo, a Mauricio Sulaimán: “Oye, Mauricio, no hay que echar a perder el boxeo, no hay que dañarlo, porque el boxeo tarde o temprano se va a terminar, el verdadero boxeo. Hay que dividirlo y hay que separarlo de las peleas de entretenimiento”, y creo que eso es lo más importante ahorita, en este momento, ¿no?
Cada quien es libre de hacer lo que quiera, cada quien es libre de pensar lo que quiera, pero dañar el boxeo, como tal, el deporte del boxeo con este tipo de peleas, para mí es una gran falta de respeto al deporte del boxeo.
— Hablando de peleas con calidad, obviamente a los muchachos que se presentaron les viste algo, ¿cuáles son las cualidades que les viste a estos jóvenes ?
Las cualidades que se está requiriendo son: que sean buenos, que los récords sean buenos también. Estamos enfrentando peleadores de récords similares, un invicto frente a un peleador que tiene una derrota. O sea, las peleas de récords similares te dan el resultado de grandes peleas.
¿A qué me refiero con esto? Que el peleador que va invicto no quiere perder y el peleador que va con una derrota quiere seguir ganando, quiere seguir cosechando triunfos, y lo más importante es crecer en la carrera profesional, crecer y, por qué no decirlo, en un futuro no muy lejano buscar un campeonato mundial.
— Ahora, hablando de grandes momentos del boxeo -ya no mexicano, sino mundial-, vamos a recordar hace 14 años cuando detuviste los corazones de México con ese derechazo a Pacquiao. ¿cuál crees que es el legado de ese momento para el boxeo mexicano?
Creo que el haber vencido a un gran peleador, el haber hecho lo que todo el mundo no esperaba, porque muchos decían: “Va a ganar Pacquiao, Márquez tiene que ganar por la vía del nocaut”, y no había forma, mucha gente pensaba que no había forma de poder ganar por esa vía. Y lo hicimos de una manera muy especial, porque tenemos el apoyo de muchos mexicanos, tenemos el apoyo de gran afición en toda la República Mexicana y, por qué no decirlo, también de aquí de Monterrey, que mucha gente que me ha encontrado me ha dicho: “Nosotros estuvimos en Las Vegas esa noche. Nosotros fuimos a Las Vegas esa noche y no sabes cómo disfrutamos ese gran triunfo”.
Creo que fue un gran triunfo que, a nivel histórico en el boxeo, va a marcar precedencia, va a marcar algo que para mí me llena de mucho gusto y de mucho orgullo decir que le gané al mejor en su momento, al mejor libra por libra y a uno de los mejores peleadores de la historia del boxeo; Me siento orgulloso, contento, y ahora ese tipo de cosas que yo hice en el boxeo lo quiero transmitir a las nuevas figuras del boxeo, a los nuevos peleadores que vienen a crecer en este deporte, que es muy difícil, y decirte también, enseñarles que en este deporte, si van a ser campeones del mundo, tienen que pelear, tienen que entrenar, tienen que ser disciplinados y tienen que enfrentar a lo mejor de lo mejor.
— En este momento de tu vida, ¿qué motiva a Juan Manuel Márquez? ¿Qué lo hace que se levante temprano a seguir luchando?
Yo creo que la disciplina que yo tuve durante el boxeo fue una disciplina férrea, una disciplina al 100 por ciento de levantarnos a correr. Ahora nos hace levantarnos a llevar ese tipo de proyectos.
Ese tipo de proyecto es difícil, me lo preguntaron hace un rato: “Oye, Juan, ¿qué es más difícil, pelear o ser promotor?” Yo le estaba diciendo: “No, ¿sabes qué? pelear era entrenar, llegar a mis conferencias y seguir entrenando y llegar bien preparado a la pelea, pero aquí, como promotor, es más difícil”.
Y te lo voy a decir por qué: porque no sabes si una pelea se te va a caer, no sabes si un peleador se va a lesionar, no sabes tampoco qué resultado va a tener la pelea, si los aficionados van a terminar contentos, que también eso es una gran responsabilidad del promotor. Y le digo: “Ser promotor es muy difícil”.
Me gustaría hacerlo yo como lo hice en mi carrera: tratar de ser lo mejor, de dar lo mejor y buscar las peleas buenas, las peleas que los aficionados quieren ver, las peleas de antes, las peleas del mejor con el mejor y no saber quién va a ganar.
Las peleas que me acuerdo cuando era niño, que se paraba la gente y aventaba dinero, aventaba monedas, después lo prohibieron por cuidados de protección al aficionado.
Es lo que quiero yo hacer: regresar eso a la afición y que el peleador no piense que el boxeo es fácil.
Porque ahorita, en la actualidad, dicen: “Bueno, hay que pelear”. Yo creo que la pelea con un peleador así va a ser fácil. Si quieres ser campeón del mundo, te va a costar y te va a costar disciplina, esfuerzo, dedicación y pelear con los mejores.
— Ahora, te comparto una frase de mi padre que decía: “Si quieres ser bueno, júntate con los buenos”. Tú tuviste en tu esquina a uno de los más grandes, don Ignacio Beristáin. Nos queda muy claro qué te enseñó arriba del ring, pero, en la vida, ¿cuáles fueron las enseñanzas que nos puedes compartir que te dejó?
La parte clave de lo que yo fui en el boxeo fue gracias a mi señor padre, que en paz descanse, el día de hoy.
Después lo complementó Nacho Beristáin que viene siendo como mi segundo padre. En la cuestión del deporte, en la cuestión del boxeo, también nos enseñó Nacho Beristáin y toda la familia que el boxeo necesita disciplina, que el boxeo necesita dedicación. Necesita muchas cosas; que en el deporte, para llegar a ser uno de los mejores, te tienes que dedicar al 100 por ciento y prácticamente dejas todo: fiestas, amigos, familia.
Cuando tenemos alguna reunión o algún festejo: “No, ¿saben qué? Ya me tengo que ir a dormir. Los dejo, sigan en su casa, sigan celebrando, sigan disfrutando. Yo me tengo que ir a descansar porque mañana me toca entrenar, me toca trabajar”. Ese tipo de cosas las tienes que dejar.
Muchos peleadores se quedan, disfrutan, llegan a probar —no estoy diciendo que todos—, pero llegan a probar una gota de alcohol teniendo una fecha para pelear, y creo que lo más importante es eso, esa disciplina que un peleador, que un deportista tiene que llevar a cabo, pues es prácticamente todo. Te alejas de muchas cosas que creo que no son muy importantes en un deportista.
— Ahora, preguntarte también: viviste la experiencia de manejar, de ser mánager. ¿Volverías a ello?
Estamos tratando de manejar peleadores ahora, tratar de firmar, tratar de buscar el nuevo talento, tratar de impulsar a los nuevos valores.
¿Qué es lo que estamos haciendo? Hacer este tipo de eventos, de peleas, de funciones, es agarrar y escoger a los mejores peleadores y, por qué no decirlo, también, si llega a perder un peleador, decir: “Este peleador tiene talento, nada más necesita apoyo, experiencia, enseñarle, llevarlo por el buen camino”, y creo que estamos en ese rumbo.
— El futuro del boxeo mexicano, ¿te da optimismo? ¿Cómo lo ves?
El boxeo mexicano siempre nos ha dado de qué hablar, nos ha dado grandes resultados, grandes alegrías y, en este momento, tenemos buenos campeones: Rafael “Divino” Espinoza, el “Vaquero” Navarrete, “Pitbull” Cruz. Tenemos ahí semillero. Creo que vamos a esperar; el boxeo es cuestión de tiempo, vienen nuevas figuras, nuevos peleadores, incluso se acaban de coronar nuevos campeones mundiales
Eso es lo bueno, que el boxeador mexicano se está presentando a nivel mundial, y creo que es un punto muy importante y clave para el boxeo de nuestro país.













