En Guadalupe ya se integraron perros robot a su estrategia de seguridad pública. Con una inversión aproximada de dos millones y medio de pesos, el municipio incorporó cuatro unidades tácticas a la nueva División K9-X, un grupo diseñado no para sustituir a los policías, sino para ser los primeros en entrar a donde el riesgo es mayor.
La presentación se dio en un contexto muy específico: terrenos abandonados, lotes baldíos, espacios cerrados que con el tiempo se convierten en refugio para actividades delictivas.
“Cuando hay un lugar privado o público que está en total abandono, muy seguido es el lugar en donde el delincuente, pues al pensar que nadie va a entrar, es donde se refugia y de ahí sale a delinquir”, explicó el alcalde de Guadalupe, Héctor García García.
ENTRAR PRIMERO, PARA NO ARRIESGAR VIDAS
El planteamiento no parte de la tecnología, sino del riesgo humano. En voz del propio municione la pregunta era directa: ¿cómo seguir interviniendo sin exponer a los policías como primera línea?
“Yo le preguntaba al secretario Fabela, cómo se arriesgaban nuestros policías, tenemos muy buenas y muy buenos elementos, pero ¿cómo cuidamos que en una intervención de alto impacto no existan víctimas paralelas?”, relató.
La respuesta, dijo, vino desde la innovación y la ingeniería: drones por aire, y ahora, robots por tierra.
“Buscamos la manera de cómo llegábamos primero con el dron a un lugar… y ahora con este K9-X, para no arriesgar ni al grupo canino ni mucho menos a nuestros policías, se hace la adquisición de estos primeros cuatro perros mecánicos”, indicó.
Los K9-X están equipados con cámaras de video, visión nocturna, sensores de movimiento, comandos de voz y sistemas de advertencia. Están fabricados con material resistente, capaces de entrar a espacios irregulares, zonas oscuras, terrenos inestables o lugares donde no es seguro enviar a una persona.
Además, conservan equilibrio incluso ante empujones o impactos. “Si se le pone una patada, inmediatamente conserva el equilibrio y la posición normal”, se explicó durante la demostración técnica.
Pero su función principal no es intimidar, sino observar, grabar, alertar y advertir antes de que intervenga la fuerza humana.
“Por tierra estos perros robots van a apoyar al policía con una primera intervención, con video, y entrar finalmente a sitios de riesgo, es decir, antes de entrar la fuerza pública”, señaló García.
“Van a intervenir los robots en caso de alguna riña, en caso de persona alcoholizada, estamos con buenos policías y de la mano con tecnología de punta”.
Guadalupe fue de los primeros municipios del estado en adquirir estos perros robot. “Somos de los primeros. Sé que la empresa lo está ofreciendo a diversos municipios, pero nosotros tomamos la decisión iniciando el año”, afirmó el alcalde.
La decisión, dijo, también tiene una raíz emocional y operativa: la pérdida de elementos policiales en el último año.
“Salió la duda a raíz de que el año pasado nos asesinaron a unos compañeros ¿Cómo hacerle para que entre primero algún tipo de sistema tecnológico y luego el ser humano?”.
Uno de los usos más relevantes de estos robots será en eventos masivos: partidos de fútbol, conciertos y, especialmente, actividades relacionadas con el Mundial. “Que la ciudadanía sepa que en eventos masivos como los que hay en el estadio van a estar vigilando” explicó.
“Antes de entrar la fuerza pública del ser humano, entran estos perros robots a intervenir en caso de alguna riña, algún exceso, alguna persona alcoholizada”.
ESTRATEGIA INTEGRAL
La incorporación de los K9-X no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia integral que incluye, más de 140 patrullas nuevas, un C4 con software moderno, uso permanente de drones, casi mil policías activos, cuando antes eran poco más de 600 e instalación de cámaras en zonas donde antes no existían.“Hoy afortunadamente ya casi llegamos a los mil policías es un número para poder tener muy bien cuidado cada cuadrante”, señaló el edil.
“Hoy por cielo los drones, hoy por tierra estos perros robots van a ayudarle al policía a hacer primero la intervención ellos, tomar el video, advertir y luego entonces entrar”, resumió García García.
Con la integración de estos dispositivos, Guadalupe no solo incorpora una herramienta nueva, sino que abre etapa en su modelo de seguridad, donde la vigilancia deja de ser únicamente reactiva y comienza a construirse desde la prevención, la distancia y el monitoreo inteligente.







