A cinco meses del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, Nuevo León enfrenta una realidad que contrasta con el discurso oficial que durante meses buscó posicionar a la entidad como ejemplo de modernidad, eficiencia y movilidad de clase mundial.
Lejos de presumir avances concluidos, el Gobierno del Estado reconoce ahora que las nuevas líneas 4 y 6 del monorriel, una de las principales cartas de presentación rumbo al evento deportivo más importante del planeta, no estarán listas ni siquiera de manera parcial para junio, cuando inicie la justa futbolística.
El compromiso fue proclamado “urbi et orbi” por el gobernador Samuel García Sepúlveda, incluso en la conferencia “mañanera” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el pasado 27 de noviembre.
Ahí, ante reflectores nacionales e internacionales, el mandatario estatal aseguró que Nuevo León llegaría al Mundial con un sistema de movilidad renovado, eficiente y digno de una sede mundialista.
COMPROMISO DILUIDO
Hoy, ese compromiso se diluye entre retrasos, ajustes de calendario y explicaciones que no logran disipar la percepción de incumplimiento.
En aquella ocasión, García Sepúlveda presumió las nuevas líneas 4 y 6, la Estación Aeropuerto, la Estación Torre Rise y la modernización integral de la Línea 1, además de la incorporación de cuatro mil nuevos camiones sustentables y la instalación de 500 paraderos como parte de la reestructuración del transporte público.
La narrativa oficial proyectaba un cambio profundo en la movilidad del Área Metropolitana de Monterrey, con beneficios no sólo para los visitantes del Mundial, sino para la población en general.
Sin embargo, la realidad es muy distinta a la “fantasía” oficial de frente al Mundial. El llamado “monorriel más largo del Continente”, que contempla las líneas 4 y 6, no estará en operación total para mediados de 2026.
Ni siquiera el denominado “tramo FIFA”, que conectaría puntos estratégicos como el Aeropuerto Internacional de Monterrey y la zona de Fundidora, estará listo para brindar servicio durante el Mundial.
La proyección inicial de duplicar el sistema de Metro, pasar de 38 kilómetros a más de 80, queda ahora relegada a un horizonte que apunta, en el mejor de los casos, a 2027, un año después de la Copa del Mundo y fuera del plazo comprometido públicamente por el Ejecutivo estatal.
NI A MARCHAS FORZADAS
A pesar de contar con 70 frentes de trabajo y una fuerza laboral superior a las 3 mil 500 personas, el propio secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal Rodríguez, reconoció que las dos líneas de monorriel no estarán listas para su funcionamiento durante el Mundial.
En el escenario más optimista, apenas podrían iniciarse pruebas técnicas que durarían varios meses, sin posibilidad real de ofrecer servicio a visitantes o ciudadanos durante el evento deportivo.
Este reconocimiento oficial no sorprendió del todo a la clase política local, y como lo consignó Hora Cero en su segunda edición de noviembre de 2025, cuando se negociaba el presupuesto estatal, el retraso en las obras del Metro, rumbo al Mundial de Futbol, ya se daba por hecho en los corrillos legislativos.
No obstante, la confirmación pública del incumplimiento detonó una serie de reacciones encontradas entre diputados locales, quienes coincidieron en que el desenlace era previsible, aunque discreparon en las causas y responsabilidades.
En opinión del coordinador de la bancada del PAN en el Congreso local, Carlos de la Fuente Flores, el retraso no es un asunto menor ni una simple reprogramación de plazos.
A su juicio, se trata del incumplimiento de una promesa reiterada por el gobernador, quien aseguró que Nuevo León llegaría al Mundial de Futbol 2026 con un sistema de movilidad ejemplar a nivel global.
“No es un retraso menor, es el incumplimiento de una promesa. Se dijo que Nuevo León daría un ejemplo mundial y hoy vemos un fracaso anunciado”, sentenció el legislador panista.
De la Fuente Flores atribuyó el problema a una falta de planeación desde el origen del proyecto, al no existir proyectos ejecutivos sólidos, presupuestos claros ni esquemas de financiamiento bien definidos.
El diputado panista acusó además que el gobernador suele deslindarse de sus errores y responsabilizar a terceros, una narrativa que se repite ahora con el tema del Metro.
A su consideración, el retraso se suma a una larga lista de compromisos incumplidos, como la defensa del agua, la construcción de un nuevo estadio y la edificación de tres líneas del sistema de transporte colectivo.
“De tres líneas pasamos a dos, luego a una y media, y ahora ni esa se va a concluir en tiempo ni en forma”, ironizó el legislador, al recordar que el propio secretario de Movilidad confirmó que ni siquiera el “tramo FIFA” estará listo para junio.
DECEPCIÓN CIUDADANA
Desde la oposición de izquierda, la diputada local de Morena, Greta Barra Hernández, coincidió en que el anuncio genera decepción entre la ciudadanía, aunque no sorpresa.
Aseguró que el lento avance de las obras era evidente desde hace meses y que el desenlace refleja un mal manejo de los recursos públicos.
“La gente está desilusionada, pero no sorprendida. Veíamos que el Metro no avanzaba y esto tiene que ver con un mal manejo de los recursos”, afirmó la legisladora, quien cuestionó el gasto del Gobierno estatal en comunicación social y programas con fines políticos, en lugar de priorizar infraestructura estratégica y transporte público.
Barra Hernández recordó que la Federación ha destinado entre mil 500 y 2 mil millones de pesos para infraestructura en Nuevo León, además de respaldar proyectos como el tren de pasajeros y la construcción de preparatorias, aunque esos apoyos no han sido aprovechados de manera adecuada por el Ejecutivo estatal.
La diputada morenista advirtió que el colapso del transporte público genera una preocupación legítima rumbo al Mundial de Futbol 2026, más allá del ánimo festivo que rodea al evento.
En ese sentido, reiteró que Morena mantiene disposición para dialogar y negociar el presupuesto estatal, siempre que los recursos se destinen a atender las verdaderas necesidades de la población.
DESAUTORIZAR DEUDA IMPACTÓ PROYECTOS: MC
En contraparte, la coordinadora de Movimiento Ciudadano en el Congreso local, Sandra Pámanes Ortiz, salió en defensa del gobierno estatal y justificó el retraso al señalar que el Poder Legislativo negó la autorización de deuda contemplada en el presupuesto, lo que obligó a modificar las proyecciones originales sobre la construcción del monorriel.
“Esto no significa que no se concluya ni que no vaya a dar el servicio que se requiere; se trata de postergar plazos ante una realidad económica distinta”, sostuvo la legisladora emecista.
Pámanes Ortiz rechazó que se trate de un incumplimiento y aseguró que el objetivo del gobierno estatal es modernizar al 100 por ciento el sistema de transporte, con una visión de largo plazo.
La diputada de Movimiento Ciudadano insistió en que el aplazamiento responde a la falta de apoyo presupuestal del Congreso, pese a la existencia de participaciones federales que también deben destinarse a otros proyectos prioritarios.
Subrayó que la construcción del Metro es una obra de gran magnitud que requiere la coordinación de la Federación, el Estado y el Poder Legislativo.
DISCURSO Y REALIDAD: CHOQUE DE TRENES
No obstante, el debate político no logra ocultar el hecho central: Nuevo León no contará con las nuevas líneas del monorriel para el Mundial de Futbol 2026, pese a que esa fue una de las promesas más difundidas por el gobernador Samuel García.
La brecha entre el discurso y la realidad vuelve a colocarse en el centro de la discusión pública, en un contexto donde la movilidad sigue siendo uno de los principales problemas que enfrentan los ciudadanos del área metropolitana.
A cinco meses de la Copa del Mundo, la expectativa de mostrar un sistema de transporte moderno y funcional se desvanece, mientras crece la percepción de que el Mundial exhibirá no sólo el potencial del estado, sino también sus carencias.
La promesa de un Metro listo para la fiesta futbolística quedará, al menos por ahora, en el terreno de las buenas intenciones, esperando que, ahora sí, se concluya en 2027.












