En vísperas de la realización de la próxima Copa Mundial de Futbol 2026, donde se tendrá una subsede, los principales puntos de interés turístico e histórico, como la Macroplaza y el Paseo Santa Lucía lucen en un estado de abandono y deterioro, una situación que corresponde atender al Gobierno del Estado.
La falta de mantenimiento ha provocado un grave descuido en la infraestructura emblemática de la ciudad, desde monumentos hasta fuentes, lo que amenaza la imagen turística de Monterrey.
Un claro ejemplo es la Fuente Monterrey y el monumento a Diego de Montemayor, que se encuentran rodeados de agua verdosa y moscos, un escenario que contrasta drásticamente con la importancia histórica del lugar.
El diputado local Héctor Morales Rivera, quien se ha distinguido por su estudio de la historia de la ciudad, alzó la voz para denunciar el deplorable estado de estas áreas y ha hecho un enérgico llamado a las autoridades estatales para que actúen de inmediato.
En entrevista para Hora Cero, señaló que el descuido no sólo afecta la estética de la ciudad, sino que también borra el sentido de pertenencia y la historia que le dan identidad a los regiomontanos.
EN DECADENCIA
Desde la óptica del legislador, la Macroplaza y la explanada del Museo de Historia Mexicana son mucho más que simples espacios públicos; son el corazón de la historia de Monterrey.
“Todo lo que tenga que ver con equipamiento, infraestructura urbana, monumentos, todo lo que tiene que ver con el equipamiento de las ciudades es fundamental, porque permite darle identidad a la gente, es la fisonomía que nos da también un sentido de pertenencia”, sostuvo.
El historiador y político recordó que, específicamente, la explanada del Museo de Historia Mexicana es un sitio de profundo significado, ya que ahí fue donde se llevó a cabo la tercera y definitiva fundación de Monterrey.
“Si tú ingresas por la calle Doctor Coss, lo que es la explanada del Museo de Historia, a tu mano izquierda verás el mural en donde se inscriben las primeras letras que pronunció el Capitán Diego de Montemayor para fundar la ciudad”, señaló.
El mural conmemora el momento exacto de la fundación, el 20 de septiembre de 1596, con la inscripción “en este lugar hago fundación de la ciudad metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey”.
Este acto histórico, consumado por Diego de Montemayor, fue el que finalmente consolidó el nacimiento de la ciudad,
tras dos intentos fallidos previos; primero de Don Luis Carvajal y de la Cueva y después del Capitán Alberto del Canto.
La visión de recuperar este espacio, junto con la construcción del Museo de Historia Mexicana y el Paseo Santa Lucía, fue un gran proyecto impulsado por el gobernador Sócrates Rizzo García, recordó.
Si bien la construcción y conclusión del canal hasta la Fundidora corrió a cargo del gobernador José Natividad González Parás, “el que inició el Museo de Historia Mexicana y el arranque del Santa Lucía fue el gobernador Sócrates Rizzo, para ser justos”, expuso Morales Rivera.
EL SIMBOLISMO DE LA FUENTE
El diputado deploró el grave deterioro de la Fuente Monterrey, la cual no es una simple fuente ornamental, sino un símbolo de los orígenes de la ciudad.
La fuente, con sus 12 tubos, representa a las 12 familias que, provenientes de Saltillo, se unieron al Capitán Diego de Montemayor para fundar Monterrey.
“El mayor simbolismo de eso es que son 12 tubos que representan cada uno, cada chorro de agua, a las 12 familias que vinieron de Saltillo para fundar la ciudad de Monterrey, eso es lo que representa esa gran fuente”, afirmó.
Actualmente, la fuente no funciona, el legislador lamentó que un atractivo que, “cuando funcionaba, el chorro central llegaba a 20 o 30 metros de altura”, se encuentre en total abandono.
Este descuido, según Morales Rivera, priva a los ciudadanos y turistas de disfrutar de un espacio de gran valor histórico y artístico, que además cuenta con obras monumentales de artistas de renombre internacional como “La Lagartera” de Francisco Toledo y “El Caballo” de Fernando Botero.
El abandono no se limita a la fuente, toda vez que hay otras áreas de la Macroplaza que se encuentran en un estado “muy, muy deteriorado”, como la Plaza de los Toreros y las fuentes ubicadas a un costado de la estatua de Francisco I. Madero, cerca del Palacio de Gobierno.
“No vemos por ningún lado tampoco la preocupación por ofrecerle al turismo local y nacional una mejor imagen. Y es mostrar la historia de los orígenes de los héroes. Es mostrar la historia del Estado propiamente, porque se funda Monterrey, pero con ello se funda el Estado”, enfatizó.
Morales Rivera extendió su llamado a la restauración de otros monumentos y plazas históricas en la ciudad, como la estatua del General Aarón Sáenz, que fue retirada y no reinstalada, y la Plaza Histórica de la Batalla de Monterrey, que está “muy deteriorada”.
Una barda que antecede al acceso al Museo de la Batalla de Monterrey, muestra el descuido con la falta de recubrimiento de concreto, mientras que algunas de las estructuras del Paseo Santa Lucía presentan las huellas del grafiti, mientras que escaleras y corredores presentan falta de adoquines.
Este descuido generalizado, a su parecer, refleja una falta de conciencia cultural e histórica por parte de las autoridades, quienes “se preocupan más por otras frivolidades que por arreglar lo que tenemos y por darle el valor real y la dimensión que tienen las cosas de las que ahorita disponemos”.
Dentro de este llamado, también mencionó el grave deterioro del monumento al nacimiento de Nuevo León, ubicado en Calzada Madero y Diego de Montemayor, y el abandono del monumento a José Martí.
Así y a pesar de la proximidad de eventos de talla mundial como el Mundial de Fútbol de 2026, donde Monterrey será subsede, el legislador no observa acciones concretas por parte del gobierno para restaurar la “cara de Nuevo León”.
“No hay absolutamente nada y realmente es mucho, muy lamentable y deplorable”, declaró, concluyendo con un enérgico llamado de atención:
“Exigimos que el Estado ya se aplique en su restauración y en su cuidado. Que ya no le metan tanto a los eventitos y a la frivolidad y le metan realmente presupuesto a lo que es el alma y es el espíritu y es la raíz del pueblo de Nuevo León”, puntualizó.

















