Las clínicas del IMSS en Monterrey y su área metropolitana se han convertido, además de centros de atención médica, en puntos donde el tráfico se convierte en una constante pesadilla para automovilistas, pacientes y peatones.
En lugares como la Clínica 6 en San Nicolás o la Clínica 21 sobre la avenida Félix U. Gómez, los alrededores lucen congestionados a casi cualquier hora del día. La alta concentración de paradas de camiones justo frente a los accesos genera un verdadero “cuello de botella” que entorpece el flujo vehicular y complica aún más el paso peatonal.
La situación se agrava con la cercanía de estaciones del Metro, como San Nicolás y Santa Lucía. La llegada y salida de pasajeros incrementa la movilidad en espacios reducidos, provocando lentitud en la circulación de rutas urbanas y el andar de quienes intentan llegar a su consulta médica.
Aunque las horas pico representan el punto más crítico, la saturación no desaparece durante el resto del día. Moverse por estas zonas se traduce en traslados lentos, maniobras arriesgadas y en muchos casos en retrasos para llegar a una cita médica, al trabajo o incluso a la escuela.
Ante este panorama, ciudadanos coinciden en que es urgente replantear la movilidad en torno a las clínicas. Algunas propuestas mencionadas van desde reubicar las paradas del transporte público hasta habilitar espacios exclusivos para ascenso y descenso, con el objetivo de liberar los accesos y agilizar la circulación.
Sin embargo, más allá de los diagnósticos técnicos, son las voces de quienes viven esta situación día a día las que mejor reflejan la magnitud del problema.
“Bueno, yo creo que ya se necesitan unas adecuaciones porque ya es mucho el tráfico en la avenida, sobre todo en la salida de carros del hospital y todo eso”, comentó Javier, usuario de transporte en el área de la clínica 33, Felix U. Gómez
“En cuestión de tráfico siempre ha estado así. A veces ponen conos para que pasen solamente los camiones, pero aún así se siente”, señaló Eduardo, usuario del transporte público en el área de la Clínica 6, Universidad.
“La verdad está muy pésimo, más cuando llegan las personas de la tercera edad; para bajar es muy complicado y deberían poner un poco más de orden de este lado”, expresó Martha Pérez, usuaria de transporte en el área de la Clínica 33, Félix U. Gómez.
Este problema no solo afecta la movilidad, también golpea la calidad de vida de quienes necesitan llegar puntuales a una consulta, trasladarse a su trabajo o continuar con su rutina diaria.
La ciudadanía pide con insistencia alternativas que hagan más ágil la circulación en estas zonas. Mientras tanto, el tráfico frente a las clínicas del IMSS continúa siendo parte del día a día: un reto que pacientes, usuarios de transporte y automovilistas esperan tenga pronta solución.



















