Además de soportar una mala calidad de aire, inseguridad, malas condiciones del transporte público, pésima movilidad, y en algunas ocasiones hasta sequías, los habitantes de Nuevo León ahora tienen que estar pendientes de actividad sísmica.
Para la ciudadanía no basta con sortear las problemáticas que existen en el Estado y en donde hasta ahora no se ofrecen soluciones integrales, sino que también tienen que sumar una preocupación más en su día a día.
Y es que el doctor en Físico Matemáticas y Ciencias de la Tierra, Juan Carlos Montalvo Arrieta, dio a conocer que en Nuevo León no es la primera vez que se registra un temblor y que dichos fenómenos podrían ocurrir cada vez con más frecuencia.
Tras darse a conocer un sismo que ocurrió a 18 kilómetros al noreste de Montemorelos con una magnitud de 4.5 grados, según confirmó el Servicio Sismológico Nacional, el investigador dijo que ese era el más intenso registrado hasta ahora.
“Este sismo no es el primero que ocurre en la Región Citrícola del Estado, de hecho en el pasado reciente ha habido sismos en esta zona y en algunos casos han sido sismos esporádicos.
“Otro caso muy importante ocurrió entre octubre de 2013 y agosto de 2014, donde se dio una secuencia sísmica de más de 500 temblores en la Región Citricola.
“Si recordamos, estos sismos causaron algunos daños en comunidades de General Terán y Rayones. Entonces esta sismicidad no es nueva, sin embargo hasta el día de hoy los fenómenos más fuertes que han ocurrido en esta zona han sido de magnitud 4.5”, aclaró.
RIESGO LATENTE
El riesgo se incrementa con la gran cantidad de edificios que en los últimos años se han construido en la zona metropolitana, pues aunque es en la Región Citrícola y el sur del Estado donde más actividad se registra, el doctor cree que es momento de revisar los códigos de construcción.
El investigador señaló que aunque la instrumentación y los análisis que han realizado a lo largo de más de 20 años sólo muestran sismos menores o cerca de ser moderados, no habría que descartar eventos de magnitud mayor.
“Un punto muy importante dentro de la instrumentación y los análisis que hemos estado haciendo en más de 20 años de monitoreo en la región, es que hasta el día de hoy los sismos que han ocurrido son considerados como menores o cerca de ser moderados.
“Esto nos da pie para tener una idea de comportamiento al menos con los temblores pequeños y para ir revisando nuestros códigos de construcción y así estar preparados para eventos de magnitud mayor”, acentuó.
EL MÁS INTENSO
Un sismo de magnitud aproximada de 4.5 grados en la escala de Richter se reportó durante la tarde del pasado domingo 11 de mayo en la zona metropolitana de Monterrey.
El Servicio Sismológico Nacional confirmó que a las 19:29 horas el terremoto tuvo su epicentro a 18 kilómetros al noreste de Montemorelos, con una profundidad de 5 kilómetros.
Mientras que Protección Civil de Nuevo León detalló que el fenómeno se sintió en al menos 21 municipios, tanto de la zona rural como metropolitana.
En lugares como Monterrey, Apodaca, Montemorelos, Juarez, Galeana, Zuazua, Iturbide, Cerralvo, Doctor González, Cadereyta, Santiago, Hualahuises y Ciénega de Flores.
Además de General Bravo, Allende, Santa Catarina, Linares, San Nicolás, Pesquería, Higueras y Vallecillo, es donde se reportó el temblor.
Tras el sismo, los ciudadanos inundaron las redes sociales con comentarios y videos, pues en algunos puntos hasta movió paredes por completo.
LA ACTIVIDAD RECIENTE
El Servicio Sismológico Nacional detalló que de las 19:29 del domingo 11 hasta las 4:16 del lunes 12 de mayo, se registraron nueve temblores en la Región Citrícola.
Y es que tras el sismo que se reportó dicho domingo a las 19:29 horas, el más intenso con 4.5 grados en la escala de Richter, posteriormente se registraron siete réplicas.
Los fenómenos ocurrieron al este, sur y noreste de Montemorelos a distancias entre los cinco y 18 kilómetros y profundidades entre los cinco y 15.3 kilómetros.
El más fuerte y que muchos ciudadanos sintieron fue el que ocurrió a las 19:29 horas del pasado domingo 11 de mayo a 18 kilómetros al noreste de Montemorelos.
Posteriormente ocurrieron siete réplicas, la primera a las 19:45 horas con una magnitud de 3.4 grados a ocho kilómetros al este de Montemorelos.
La segunda sucedió a las 19:48 horas con una intensidad de 3.4 grados a 11 kilómetros al este de Montemorelos.
Después, a las 21:33 horas, a tres kilómetros al este del mismo municipio, ocurrió un temblor de 3.8 grados. A las 21:44 a cuatro kilómetros al noreste del territorio naranjero, se registró un movimiento más con intensidad de 3.5 grados.
El sexto temblor sucedió a las 22:08 horas del mismo domingo a ocho kilómetros al este de Montemorelos, con una magnitud de 3.5 grados.
El lunes 12 de mayo se tomaron datos de tres sismos, todos al este del municipio. A las 3:21 horas ocurrió un sismo de 3.5 grados, luego a las 4:16 otro de 3.7 a 15 kilómetros del punto.
La última actividad se documentó a las 7:25 horas con una intensidad de 3.6 grados.
LOS DAÑOS
Las autoridades reportaron un saldo blanco respecto a lesionados por los sismos del pasado domingo 11 y lunes 12 de mayo, sin embargo hubo al menos 22 casas y dos planteles educativos con daños estructurales en la zona de Montemorelos
El director de Protección Civil de Nuevo León, Erick Cavazos Cavazos, indicó que después de que se dieron a conocer los fenómenos, diversas corporaciones como Protección Civil, Guardia Nacional, Secretaria de la Defensa Nacional, entre otras, se activaron para descartar daños o lesionados.
El sismo de las 19:29 horas del pasado domingo que tuvo su epicentro a 18 kilómetros al noroeste de Montemorelos, cerca de General Terán, se sintió alrededor de 20 minutos.
HAY QUE SEGUIR MONITOREANDO
La actividad sísmica no sólo se encuentra presente en Nuevo León, sino también en los estados de Tamaulipas y Coahuila, dio a conocer el doctor en Ciencias de la Tierra, por lo que es importante seguir monitoreando.
Los datos, dijo, se han recabado a partir de que la Universidad Autónoma de Nuevo León en conjunto con el Servicio Sismológico Nacional de la Universidad Nacional Autónoma de México, instalaron estaciones de monitoreo.
“En la actualidad tenemos dos estaciones en tiempo real, que con esas fue que se pudo localizar en pocos minutos este terremoto, los cuales están ubicados en el campus de Ciencias de la Tierra, en el municipio de Linares y la otra en el Campus Mederos de la UANL en Monterrey.
“Cabe mencionar que estos sismos generaron aceleraciones, que son picos de movimiento de suelo, que es un parámetro de gran utilidad en ingeniería civil, de seis centímetros sobre segundo al cuadrado”, agregó.
Comentó que fue por ese motivo que el temblor se sintió en al menos 20 municipios y en algunos casos hasta hubo evidencia en video de las vibraciones que se experimentaron.
¿TIENE RELACIÓN CON EL FRACKING?
Aunque no descartó que la práctica para extraer gas haya influido en los temblores, el doctor en Ciencias de la Tierra indicó que era muy pronto para hablar de ese tipo de situaciones y será después del análisis que determinen el origen.
“Al menos para el sismo de ayer (domingo 11 de mayo), es muy pronto para poder hablar sobre este tipo de situaciones (fracking), porque es un evento donde hubo una serie de réplicas.
“En las estaciones sismológicas que también tenemos instaladas en el Estado, nos permitirán determinar el origen de estos eventos. Una de las cosas de la red sísmica que tenemos en el Estado, es poder distinguir diferenciar las causas de estos eventos”, acentuó.
EL PELIGRO AUMENTA
En Nuevo León, la Universidad Autónoma de Nuevo León en conjunto con la Universidad Nacional Autónoma de México, recientemente han descubierto y estudiado dos fallas geológicas que incrementan el riesgo de grandes terremotos, se trata de: Santo Domingo y El Corcovado.
La falla geológica de Santo Domingo, se extiende a lo largo de 42 kilómetros en la región sur de Nuevo León, en el municipio de Galeana, en una zona de transición tectónica entre la Sierra Madre y la provincia de cuencas y cordilleras.
Mientras que El Corcovado se localiza en la región limítrofe entre Nuevo León San Luis Potosí y Tamaulipas, presentando actividad geológica precisa que es objeto de estudio.
Investigaciones recientes indican que ambas fallas podrían generar sismos de 6.0 hasta 7.0 grados en la escala de Richter, derivando en eventos catastróficos para la región en que se ubica, incluso para municipios aledaños.
Por lo anterior, y por los hechos ocurridos recientemente, es que los investigadores y especialistas siguieren preparase para cualquier evento de mayor magnitud que pueda ocurrir en Nuevo León y estados vecinos.
RIESGOS Y RECOMENDACIONES
Los riesgos en cerros o laderas es mayor para quienes habitan en dichas zonas, pues en la historia de terremotos existe evidencia donde pequeños sismos generan deslizamientos del suelo.
Por eso es importante atender las recomendaciones de Protección Civil y no dejarse llevar por información falsa, argumentó el doctor en Ciencias de la Tierra.
“Primero no seguir los falsos rumores, eso en lugar de ayudarnos confunde más. Segundo, cualquier situación de vibración diferente que se sienta, inmediatamente buscar un lugar seguro porque no sabemos que tan fuerte pueda ser el evento”, dijo el investigador.
Agregó que es de vital importancia que después de cada evento, sobre todo en donde se perciba con mayor intensidad, es de vital importancia revisar las estructuras y construcciones.
“Es recomendable que después de que sintieron el evento revisen el lugar donde se encuentren para ver si no hay algún tipo de daño, y si es que lo hay, avisar a protección civil para que ellos hagan las evaluaciones correspondientes.
“Pero de los puntos más importantes es que debemos estar preparados aunque la ocurrencia y frecuencia no es tan significativa como ocurre en el pacífico mexicano, pero con el sismo de ayer (domingo 11 de mayo) nos damos cuenta que en nuestro estado en algún momento podemos estar expuestos y es importante seguir los canales apropiados de información” resaltó.
¿Qué es un sismo?
Un sismo es un rompimiento repentino de las rocas en el interior de la Tierra. Esta liberación repentina de energía se propaga en forma de ondas que provocan el movimiento del terreno.
La capa más superficial de la Tierra, denominada litósfera es una capa rígida compuesta por material que puede fracturarse al ejercer una fuerza sobre él y forma un rompecabezas llamado Placas Tectónicas.
Estas placas viajan como “bloques de corcho en agua” sobre la Astenósfera, la cual es una capa visco-elástica donde el material fluye al ejercer una fuerza sobre él.
Estos desplazamientos aleatorios de las placas son debidos a movimientos convectivos en la capa intermedia de la Tierra o manto, esto es, material caliente del interior de la Tierra sube a la superficie liberando calor interno, mientras que el material frío baja al interior.
(Con información del Servicio Sismológico Nacional)
¿Qué es el fracking?
El fracking o facturación hidráulica, es una técnica que se utiliza para extraer petróleo y gas natural de rocas que no son fácilmente accesibles mediante métodos convencionales, esto se realiza perforado la tierra y posteriormente con la inyección de líquidos a alta presión creando fracturas.
Las fracturas artificiales permiten que el gas y petróleo atrapados en la roca fluyan hacia el pozo y puedan ser extraídos, sin embargo existen consecuencias ambientales, en biodiversidad, salud y sísmicas.
La contaminación de mantos acuíferos, liberación de gas metano que puede influir en el cambio climático y la afectación a la flora y fauna, son perjuicios ambientales y de biodiversidad.
Mientras que en el área geológica, se han presentado casos de terremotos ocasionados por la facturación hidráulica del suelo.













