Teresa, una mujer profesionista, de clase media alta, con cuarenta y seis años, madre de dos jóvenes, aparentemente tenía todo resuelto en su vida hasta que la secuestran. Desde ese día, ella ya no sería la misma.
Teresa Carvajal es la protagonista de “Pompeyo muerto”, una historia escrita por Marcela García Machuca con la que fue finalista al Premio Primera Novela de Amazon 2022, y que se presentó en la pasada edición del 30 aniversario de la Feria Internacional del Libro de Monterrey.
En “Pompeyo Muerto” no hay blanco y negro; hay varias tonalidades en las que la autora dibuja a los tres personajes principales con sus respectivas realidades y recrea el ambiente que los rodea, ya que la trama se desarrolla en Monterrey y en otros municipios de Nuevo León como Ciénaga de Flores y Villa de Santiago.
“Uno necesita de los personajes y en la medida que los personajes son más humanos, entonces en la medida en que ellos reaccionan a las cositas pequeñas, es como los humanizamos y es también cómo reflejamos qué hay afuera, cómo es la ciudad, el tráfico.
“La verdad es que yo siento que casi no describo Monterrey, pero todo mundo me dice: ‘haz de cuenta que lo estoy viendo; y que estoy en Santiago’, y resulta que no era la intención, pero era necesario”.
Marcela ejerció 15 años como periodista y luego fue maestra de Humanidades en el Tecnológico de Monterrey. Actualmente coordina un grupo de voluntarias en escuelas públicas.
“Como reportero te toca ver mucho los límites de las cosas y creo que siempre he estado en contacto con la realidad humana y, pero además, con la necesidad de comunicar y comunicar muy claramente, y yo creo que eso es lo que quizá lo que hace que la gente si pueda leer Pompeyo, porque la gente que lo agarra lo termina.
“Estoy muy contenta, porque lo terminan, lo entienden y me hablan porque se identifican o identifican a alguien que conocen con los personajes”, compartió García Machuca.
Recordó que poco antes de que empezara la violencia, allá por el 2008, le externó a una amiga su intención de escribir una novela, un cuento, o incluso, una película.
“Una vez me pregunté qué pasaría si una mujer como yo o como tú, o como cualquiera, le pasara algo terrible, que podría ser un accidente o una enfermedad, y cuando se desató la violencia fue cómo más fácil imaginar sobre qué iba a escribir; y luego, una vez mi mamá que en paz descanse, mencionó algo de la familia de mi papá, y dije, aquí está la historia.
“Entonces, primero empecé con el sentimiento que yo quería explorar, que era que todo se te viniera abajo: después encontré la circunstancia y por último encontré la historia”, explicó.
Dijo que al final resultó una novela que se desarrolla en el 2010, pero también se remonta a la época en la que se construyó la economía pujante de una ciudad como Monterrey.
Y, por otro lado, también aborda cómo la mayoría de la gente no pueden alcanzar a cumplir sus metas debido a las condiciones adversas que les tocó vivir, pero sí hay quienes, en esa misma situación, pueden llegar a salir adelante y prosperar.
“Es que puedes estar en circunstancias iguales y no vas a lograr lo mismo, y son tantas circunstancias que hacen que una persona triunfe y otra persona fracase”, reflexionó.
LAS CONSECUENCIAS DE NUESTROS ACTOS
Consideró que otra de las lecturas de la novela es que los personajes se enfrentan a situaciones que de alguna manera provocaron.
“Todos nuestros actos tienen consecuencias. La historia empieza igual, pero hay un desequilibrio y los caminos se separan; y creemos que todo lo tenemos arreglado y nunca sabemos cuándo nos va a caer el pelotazo que aventamos, porque a lo mejor no nos cae a nosotros, sino que pueden ser a tus hijos o a tus nietos.
“Creo que el gran clamor de Pompeyo, de la novela, es que tenemos que voltear a ver al otro, porque todos estamos en este mismo barco, entonces tienes que tratar de ser menos indiferente, porque el gran problema de la sociedad actual es que somos indiferentes, vemos mucho a los nuestros, pero más allá no”, afirmó.
Sobre el Premio Primera Novela de Amazon, en la que “Pompeyo Muerto” quedó finalista comentó: “Cuando uno escribe y te decides a entrar o lo terminas y lo haces muy bien y la revisas 200 veces, porque no sé cuántas veces leí Pompeyo, y creía que lo que yo tenía que contar es algo muy importante que nadie había dicho. Entonces, no sabes si lo estás haciendo bien, no sabes si realmente comunicas.
“Y el que tu esposo te lea, o tus amigos te digan, ¡qué padre!, pues dices, me quieren o nunca pensaron que yo fuera capaz de hilar dos palabras, por morbo, o lo que sea; pero cuando un jurado como el de Fernanda Melchor, Guillermo Arriaga y Laia Jufresa, seleccionó cuatro de 80 novelas, y entre ellas está la tuya, imagínate”, exclamó Marcela.
La historia de Pompeyo Carvajal es muy sólida, tanto así que su propia creadora cree que será difícil superar, pues siente que es el tipo de personaje que deja huella en los lectores.
“Pompeyo es muy fuerte, y es un gran compromiso hacer algo mejor. Creo que ese es mi gran temor, porque para hacer mis historias, investigo mucho, pero las ideas generadoras surgen de la vida cotidiana. Para mí lo importante es comunicar y describir algo que el otro pueda sentir”, finalizó Marcela García Machuca.






