Tras 90 días de campañas, Nuevo León acudió a la urnas para elegir gobernador, alcaldes y diputados locales y federales en una jornada donde ni siquiera la pandemia por el Covid-19 detuvo a los electores.
Y aunque hubieron algunos incidentes violentos que mancharon la jornada, en términos generales la actuación de los ciudadanos fue ejemplar y hubo momentos en el día que las mesas receptoras de votos lucían llenas de electores.
Al final la participación ciudadana se reporta en poco más del 50 por cierto, una cifra que aunque es menor a la otras elecciones, se considera positiva.



















