Estaba un día El Apuntador checando en su acta de nacimiento para ver si ya es mayor de 60 años y así poder recibir la vacuna contra el Covid-19, cuando le enviaron un mensaje sobre el más reciente abuso policiaco contra un representante de los medios de comunicación.
Resulta que hace unos días la compañera reportera de Multimedios Televisión, Vianca Treviño Navejar, fue víctima de una detención ilegal y arbitraria por parte de unos elementos de Fuerza Civil.
De acuerdo a los reportes que fueron compartidos por un montón de compañeros de los medios de comunicación quienes mostraron su solidaridad hacia Vianca, los hechos se registraron cuando la joven acudió a cubrir un homicidio.
Como siempre sucede en estos casos, los elementos de Fuerza Civil se emocionan pensando que son Dick Tracy y en lugar de ponerse a trabajar, hacen hasta lo imposible para entorpecer la labor de los medios.
Lo que sucedió esa madrugada fue relatado de gran forma por el experimentado Francisco Zúñiga Esquivel, quien escribió lo siguiente en sus redes sociales:
“Un uniforme y un arma dan poder, pero no autoridad. Tampoco la facultad de crear leyes y reglas al antojo, y mucho menos el derecho a violentar el de los demás.
“Hay policías que creen lo contrario y entonces suceden abusos como el que cometieron contra la reportera Vianca Treviño Navejar.
“Fue esposada y detenida por elementos de Fuerza Civil, quienes le causaron una fisura en el brazo por el uso de fuerza excesiva e innecesaria.
“Violaron su privacidad al obligarla a que les diera su contraseña para verificar que no les había tomado fotos.
“¿Acaso es un delito fotografiar policías en el escenario de un crimen?
“Claro que no, pero decenas de personas han sido detenidas por actuar como reporteros ciudadanos.
“La “falta” de Vianca fue cumplir su labor periodística y quedar dentro de la zona resguardada cuando un policía -que no había hecho bien su trabajo-, colocó la cinta amarilla de resguardo policial cuando la vio tomando fotos.
“Es algo común. Cuando ven llegar a los periodistas los policías amplían esa zona de resguardo. O colocan las cintas amarillas y dejan a los reporteros y sus vehículos dentro.
“Es reprobable lo que pasó con Vianca, porque significa que todos los ciudadanos estamos expuestos a ir a la cárcel por el mal genio de un elemento policiaco y el pésimo criterio de los jefes que les dan pistola, uniforme y autoridad a gente que no está preparada, y se convierten en la manzana podrida que mancha el buen trabajo que hacen la mayoría de los policías.
“Mantenerlos en la corporación, así que sus jefes se vuelvan cómplices de los abusos”, escribió Paco Zúñiga.
Por supuesto que la ola de indignación por parte de los medios por el abuso cometido contra la reportera no se hizo esperar.
Varios compañeros se solidarizaron con la compañera, confirmaron las actitudes cometidas por los elementos de Fuerza Civil y exigieron al titular de Seguridad Pública en la entidad, Aldo Fasci, que saliera de su escondite y pusiera orden entre sus agentes.
Hay que decir que este no es un caso aislado, pues hace unos meses otros compañeros reporteros fueron agredidos y violentados por elementos de Seguridad Pública de Monterrey y Guadalupe.
¿Que si hay una tendencia? ¡Por supuesto! y los medios necesitan exigirle a las autoridades poner alto a estas agresiones.
Después de todo, si eso le hacen a alguien que tiene la capacidad de denunciar los abusos de la autoridad: ¿qué pueden esperar el resto de los ciudadanos?
RETAZOS
En otros temas a quien ya se le hizo una costumbre echarse encima a la audiencia por el puro deseo de conseguir rating es a Willy “el reverendo” González, de Multimedios.
Resulta que Willy descubrió que la polémica, por más barata que sea, logra más audiencia que el periodismo serio y de investigación al que estaba acostumbrada la ciudad de Monterrey.
La más reciente de sus peleas chafas ya ni siquiera fue con un directivo o un jugador de alguno de los equipos profesionales que hay en la ciudad… fue contra ¡un aficionado!
Como lo leen, queridos lectores. Tan desesperado anda por pelearse con alguien, que “el reverendo” González queda valiosísimos minutos de tiempo aire en la televisión para arremeter con una ciudadano.
Como seguramente ya lo saben, a menos de que hayan vivido abajo de una piedra, durante el partido entre Tigres y América, que marcó el regreso de los aficionados al Estadio Universitario, un seguidor de los locales identificado como Víctor Villarreal, fue sacado del inmueble por elementos de seguridad después de que el reclamara al técnico “Tuca” Ferretti que no metiera a un jugador.
El video del momento en que Villarreal es escoltado por los guaruras del estadio se volvió viral y provocó un problema de relaciones públicas para la institución, que tuvo que disculparse con el afectado.
Peeeeeero, en su intento por ser polémico, además de lambiscón con la gente de Tigres, “el reverendo” González arremetió ¡contra el aficionado! a quien acusó de haber insultado al pobrecito “Tuca”.
Lo más chistoso es que cuando se dio cuenta que estaba siendo calumniado, Villarreal usó las redes sociales para tildar de mentiroso a Willy y, con ello, dar fin a esta polémica tan chafa y barata.
Pasando a otros temas hace unas semanas estaba el columnista muy quitado de la pena navegando por internet cuando, de pronto, se encontró con la sorpresa que El Norte había publicado en portada no una, ni dos, ¡sino tres fotografías propiedad de Hora Cero!
Como lo leen queridos lectores, resulta que el periodicote presentó tres imágenes que originalmente aparecieron en Hora Cero como parte de un reportaje donde se reveló, por primera vez en la historia, de la existencia del rancho El Rincón y El Mirador, ambos propiedad del gobernador de Tamaulipas.
Por supuesto que El Norte no se tomó la molestia de darle crédito a esta casa editora por la propiedad de las fotografías porque, y eso lo tomaron como excusa, las imágenes estaban en la presentación de pruebas que la Unidad de Inteligencia Financiera presentó a los diputados federales que analizan el desafuero del mandatario.
De hecho, las autoridades federales tampoco le dieron crédito a Hora Cero por las imágenes, algo que, la verdad, no molesta en lo absoluto a nadie en esta casa editora.
¿Y por qué no molesta? Porque lo más chido es que, al apropiarse de esas fotos, el órgano oficial más elevado de la lucha contra la corrupción, reivindica a Hora Cero y sus investigaciones, demostrando que antes que todos los que ahora andan muy activos sacando los trapitos al sol al mandatario, esta casa editora demostró con pruebas y testimonios lo que estaba sucediendo.
Nadie sabe qué es lo que va a pasar en este entuerto legal, pero nadie nos va a quitar que el material producto del trabajo periodístico realizado por esta casa editora está siendo utilizado para exhibir y procesar posibles delitos.
Hubo quienes, llevando su servilismo al límite, marcaron distancia de este medio, cortando incluso lazos de amistad, temerosos de las consecuencias que podría traerles a su bolsillo estar relacionados con la marca Hora Cero.
Hoy que todos usan las pruebas que este medio presentó hace años para denunciar lo que hace años era público, no hay más que satisfacción de ver cómo más de dos se ponen verdes del coraje y la envidia al darse cuenta que sus funestos pronósticos del fin de este medio fallaron de a feo.
Lo más gracioso que es siempre, al final, el tiempo demuestra que aquí no mentimos y no nos equivocamos.
Antes de terminar va un abrazo para el compañero Horacio Gutiérrez, de Deportes en Televisa Monterrey quien aunque logró superar el Covid-19 aún tiene algunas complicaciones en su salud. El columnista hace votos para que tenga una recuperación completa.
Y ahora sí va la gustada pregunta de la quincena: ¿quién es el jefe o jefa de prensa de César Garza en campaña que no se ha dignado a presentarse ante El Apuntador?
Dudas, reclamos y mensajes
enviarlas a: [email protected]








