A pesar de que en los 15 Estados de la República donde se elegirá gobernador la marca MORENA está posicionada en los primeros lugares de las preferencias del electorado, en Nuevo León, su candidata a la gubernatura, Clara Luz Flores Carrales, es la única quien pareciera que quiere alejarse del instituto político que la abandera.
En el país, MORENA presentó a siete mujeres y ocho hombres como sus candidatos al gobierno del Estado, quienes portan con orgullo los colores partidistas no obstante el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no las ha traído todas consigo.
El mandatario está a punto de llegar al primer domingo de junio con un precio de la gasolina que parece no controlar, además de una baja en su popularidad ciudadana, no obstante los más de 33 millones de pesos en beneficios federales que repartió a diestra y siniestra.
Estudios nacionales revelan que MORENA y el PAN son marcas atractivas para el electorado.
Sin embargo, en Nuevo León el tricolor va a dar una dura pelea por quedarse con el gobierno que dejará vacante Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”.
En Escobedo, donde se respira un aire tricolor disfrazado de guinda, insisten que Andrés Manuel Lopez Obrador y su partido no tienen arraigo, pero olvidan que mas de un millón de personas reciben de manera directa e indirecta el beneficio de un programa federal.
Si hace un año hubieran sido las elecciones, Samuel García, senador con licencia de Movimiento Ciudadano, hubiera sido electo sin ningún problema, sin embargo su actuar inmaduro lo llevó a estar en el cuarto sitio.
De la misma forma hace apenas cuatro meses Clara Luz estaba fuertemente posicionada entre la clientela electoral, lo que combinado con la negatividad de Tatiana Clouthier, la llevaron a quedarse con la candidatura.
Las encuestas revelan que el tricolor Adrián de la Garza va de puntero en las preferencias por pocos puntos, pero sorprende que no hay gran diferencia con el cuarto lugar, por lo que aún pueden pasar muchas cosas en los dos meses de campaña que restan.
Con dos semanas de campaña, el equipo de Clara Luz ha cometido tres errores que la tienen en segundo sitio pero, de seguir así, la llevarán a caer más.
Se nota que la elección de los aliados de la ex alcaldesa como candidatos en alcaldías, diputaciones locales y regidores no suman a la campaña de MORENA, comprobando la versión de que en el partido hay quienes creían que el puro nombre de Clara Luz los puede llevar a la victoria.
Esto recuerda lo que ya se vivió en Nuevo León en el 2009, cuando Fernando Elizondo estaba con más de 20 puntos de ventaja sobre Rodrigo Medina y ya todos sabemos qué fue lo que pasó. Maldita soberbia, dirían los conocedores.
Los cánones de la política dictan que si en los primeros 15 días hay errores en una campaña de este nivel, de inmediato se debe cambiar de estrategia y equipo de asesores quienes, en el caso de Clara Luz, son los mismos que llevaron a perder a Abel Guerra la alcaldía de Monterrey en el 2009, y a Felipe Enriquez en el 2012.
El grupo de asesores de Clara Luz lo encabeza Héctor Gutiérrez de la Garza, Rogelio Cerda, Felipe Enríquez, Mentor Tijerina y Pedro Pablo Treviño, entre otros; lo más curioso es que todos ellos aún siguen siendo del PRI, porque nadie ha presentado su renuncia al partido.
Eso ha provocado malestar entre los morenistas de izquierda que existen en esta tierra.
No se trata ser ave de mal agüero, pero si no hacen ajustes de fondo, sobre todo esa imagen mas tricolor que guinda, a Clara Luz se le pueden juntar todos los factores que la llevarán al fracaso.
Los 15 abanderados morenistas del país tienen la obligación de llevar al triunfo a los candidatos a las diputaciones federales para, por lo menos, repetir los 110 diputados federales que ganaron de mayoría en el 2018.
En Nuevo León esto se ve complicado pues de las 6 diputaciones federales que MORENA ganó en el 2018, sólo dos pueden ganarse y el restó están en riesgo.
En estos momentos solo el Distrito 3 de Escobedo está seguro, pues el 2 de Apodaca se encuentra tambaleando, al igual que el Distrito 5 del poniente de Monterrey; el 7 de García; el 8 del norte de Guadalupe y el 12 de Juárez, pueden pasar al PAN y el PRI.













