En el primer minuto del pasado viernes 5 de marzo empezaron en Nuevo León las campañas para gobernador, alcaldes y diputados locales, inéditas por dos poderosas razones: la pandemia que impide a los contendientes actos masivos y el contacto cercano con la gente, y por la vigilancia de los gastos que podría derivar en denuncias y perder en los tribunales.
Adrián de la Garza, Clara Luz Flores, Samuel García y Fernando Larrazabal, principalmente, porque Carolina Garza anda con la cobija en rastra en cuanto a dinero, se cuidarán hasta de salir en una foto saludando a niños en un recorrido acusándose de usar en campaña a menores de edad.
Por eso, contrario a 2015 en la elección de Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, desde el primer día de hostilidad electoral se veían vehículos con calcomanías apoyando a fulano o sutana, pero en 2021 cada pegote podría ser contabilizado y acusar al contrario de rebasar topes de campaña.
Esta vez los electores se están conformando con los panorámicos de Clara Luz, Samuel, Larrazabal y Adrián en las principales calles y avenidas de la zona metropolitana; a tener brigadas de jóvenes en los principales cruceros, y a meter sus spots en redes sociales, sitios y plataformas como Google y YouTube.
Respetando los protocolos de Salud ante la pandemia cuyos números, parece, van a la baja en cuanto a contagios diarios de Covid, la mayoría de los candidatos a gobernador visitan hogares de los electores y hacen reuniones en espacios ventilados y con pocos asistentes.
Sin embargo, varios de los contendientes para las principales alcaldías como Daniel Torres, en Guadalupe, de la alianza encabezada por MORENA, y Luis Donald Colosio, de MC por Monterrey, estaban esperando la voz de arranque al no contar -en una semana de iniciadas las campañas-, porque hasta el martes 9 no tenían su registro de la Comisión Estatal Electoral (CEE).
Ambos que en las encuestas aparecen en segundo lugar frente a Cristina Díaz y Francisco Cienfuegos, de la alianza PRI-PRD en Guadalupe y Monterrey, respectivamente, estaban buscando los mejores perfiles para formar parte de su planilla de síndicos y regidores.
Uno que erróneamente está festejando como si ya ganó la contienda es Benito Caballero, que se cambió de bando y busca la alcaldía de Apodaca por MORENA y chiquillada, pero falta ver qué dice César Garza Villarreal, quien busca la reelección por el PRI.
Y parodiando a AMLO, al actual edil apodaquense le “cayó como anillo al dedo” el inicio de la vacunación contra el Covid en su terruño, demostrando que con planeación se pueden evitar los errores que se vieron en García, exponiendo a las personas de la tercera edad a maratónicas horas esperando ser inoculados sufriendo frío o calor.
Volviendo a la carrera por la sucesión de “El Bronco”, en la trinchera de Larrazabal se hacen cuentas alegres de que con 600 mil votos podría ganar las elecciones el ex alcalde de San Nicolás y Monterrey, apostando al voto duro y a las estructuras en todos los municipios.
Sus asesores estiman que en Monterrey podrían sumar 130 mil votos, 20 mil menos de los que Felipe de Jesús Cantú logró en 2018 en la elección ordinaria para alcalde. Sin embargo, esta vez la candidata del PAN, Yolanda Cantú, ni tantito se parece al “Flaco” y, por sentido común, restaría en vez de sumar a Larrazabal. Pero bueno, cada quien ve el vaso medio vacío o medio lleno.
Por su parte en el establo de Adrián caminan con pies de plomo, seguros de que el movimiento anti MORENA, más que anti AMLO en Nuevo León, impactará de manera negativa en las preferencias para Clara Luz.
Samuel apostó a hacer una campaña de aire y de spots similar a la de 2018 cuando se vendió bien y ganó como un fajador, salpicando a personajes como el ex gobernador Rodrigo Medina. Pero tres años después el escenario es diferente. Vaya, hasta Medina pudiera hasta ser canonizado y atacarlo ya no será redituable en las urnas.
Pasando el 6 de junio, el primero que se empezará a mover rumbo a 2024 es el actual diputado federal panista Víctor Pérez que, para muchos no es un secreto, cambiará su credencial de elector y buscará la alcaldía de Monterrey o la senaduría.
El también ex alcalde de Santa Catarina y ex legislador local quiere empezar de cero y reorganizar al adormilado comité directivo municipal de la capital del Estado, guste o disguste a quien sea, que sólo despierta en procesos electorales y conformándose con no perder los territorios azules.
Por eso ¡ojo, mucho ojo en Víctor! Mientras tanto tendrá la encomienda de ganar la alcaldía de Santa Catarina, Jesús Nava; la diputación federal con Héctor Castillo, y la mayoría de las 17 presidencias municipales y los distritos locales 20 y 21 que pertenecen al Distrito 7 federal.
Pérez Díaz también tendrá la responsabilidad, como padrino, de hacer ganar la curul federal a Manuel González Flores, ex secretario general de gobierno con “El Bronco”, que llevará el estandarte del PAN en un distrito que empieza en García, pasa por Zuazua, Sabinas Hidalgo, Lampazos y termina en Anáhuac.
Siguiendo con el tema de los candidatos en Nuevo León, hay que decir que todos ellos sortearon con éxito ese campo minado que era la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Ese bien sabido que durante estas fechas un sector de la sociedad está al acecho de cualquier error, felicitación no solicitada o declaración errónea sobre el tema de la violencia contra las mujeres para entonces tirarse desde la tercera cuerda contra el despistado.
Sin embargo, en esta ocasión los asesores de todos los candidatos se pusieron las pilas, hicieron su chamba y cuidaron mucho los mensajes que publicaron a nombre de los aspirantes a suceder a Jaime Rodríguez Calderón en el Palacio de Cantera.
Esto provocó que ningún aspirante a la gubernatura tuviera sustos o infiernillos en las redes sociales por parte de mujeres indignadas por un mensaje mal comunicado o sacado de contexto, como ha sucedido en años anteriores.
Como en estos tiempos todo puede usarse como bandera política, prácticamente todos los aspirantes aprovecharon la fecha para anunciar sus promesas de lo que harían en caso de ganar la gubernatura para combatir la violencia contra las mujeres.
Hay que decir que aquí no hubo mucha imaginación que digamos, pues tanto Clara Luz, como Adrián, Larrazabal y Samuel prometieron básicamente lo mismo: más albergues para mujeres violentadas, programas de apoyo económico y social, ayuda psicológica y cosas por el estilo que no son nada novedosas.
De hecho, sí se habrá dado cuenta el electorado que a unas semanas de arrancadas las campañas electorales no ha habido ningún anuncio “bomba”, no ha tronado ningún escándalo político o algo que ayude darle más saborcito a este proceso electoral que ha iniciado bastante frío.







