Restaurantes de Italia lloran por el COVID-19

Diana Beltrán, originaria de Acapulco, Guerrero y residente desde hace 33 años en Roma, Italia, es una empresaria restaurantera que puede dar testimonio de cómo la pandemia del COVID-19 ha devastado la industria turística y de servicios en este país.
“Nunca pensé en mi vida ver esto; cuando vi en los demás países me daba mucha tristeza. En Roma, tenían la onda de tratar mal a los turistas porque decían que de todos modos iban a venir pues Italia es un país turístico; pero llega la pandemia y nos quedamos todos ‘¿qué pasó, en dónde están todos?’, es como una pesadilla que por más que queramos despertarnos no podemos.
“Obvio que cuando empezamos a ver que empiezan a contagiarse en otros países comenzamos a avisar a nuestra gente alrededor, por ejemplo, yo tengo muchos amigos en Madrid y les empecé a decir ‘oigan organícense’, pero nadie nos creía, lo feo de esto es que te sientes impotente porque sientes que está muy lejos y que no va a pasar”, expresó.
A diferencia de los países de Latinoamérica, donde sus gobiernos han ido tomando medidas preventivas, el gobierno italiano tuvo que tomar la decisión de cerrar de un día para otro los comercios -entre ellos restaurantes-; esta determinación tomó por sorpresa a los empresarios del sector, quienes no tuvieron tiempo de prepararse.
“La gente se desapareció, el presidente habló el 10 de marzo y para el 12 ya no había nadie y no estábamos en Milán, estábamos en Roma; entonces al inicio es muy difícil entenderlo, te da mucho coraje, se te cae todo lo que habías logrado, tus sueños, tus sacrificios y te digo de un día para otro nos quedamos así, volando, no sabemos cuándo va acabar”, dijo Beltrán.

 

 

SE CAEN SUS PROYECTOS

 

Beltrán es propietaria de dos restaurantes de comida mexicana: “La Cucaracha” y “Maybú”, ubicados en Roma. El brote de COVID-19 impidió que pudiera abrir una franquicia más, que planeaba aperturar entre mayo y junio.
“Tengo dos restaurantes y estamos por abrir el tercero; bueno, estábamos. Uno es de comida mexicana y otro es un negocio de burritos que íbamos a hacer franquicia. Quince días antes del Coronavirus habíamos firmado el contrato, pero se nos cayó, más bien lo hicimos caer porque no sabíamos cuando esto se va arreglar.
“Decidimos cancelarlo porque los íbamos abrir en mayo, a más tardar en junio, ya estábamos haciendo todo y considerando que la renta es muy alta, entonces decidimos perder lo que habíamos invertido porque no tenía el caso, así como está la situación no”, agregó.
A diferencia de miles de personas que sufren el aislamiento en su casa para evitar la propagación del COVID-19, Beltrán es una de las pocas personas que vive una experiencia diferente, pues el gobierno les ha permitido tener la cocina del restaurante abierta para hacer entregas de domicilio.
Sin embargo, tuvo que tomar la decisión de mantener abierta sólo una cocina. A los empleados de “La Cucaracha” los envío a vacaciones forzadas para que puedan tener un sueldo completo, además de que en abril van a recibir por parte del gobierno entre 800 y 900 euros.
“Por las reglas de higiene, en los restaurantes que tenemos abiertos sólo podemos estar dos personas por los espacios. Aquí en Maybú trabajan siete personas, entonces lo que estamos haciendo es darles descanso y vacaciones que tenía retrasadas para no mandarlos al paro. Me vengo en la mañana, hago dos turnos o si no, mi hijo hace otro y tenemos una persona que es la que cierra y organiza los alimentos”, explicó.
Para que Beltrán pueda salir de su casa al restaurante tiene que traer consigo un certificado que especifique hacia dónde se dirige, además de la hora de salida y regreso.
“El presidente dijo que como las medidas van a ser más duras, habrá multas de 300 a 3 mil euros si no tienes una salida que sea por hospital, trabajo, o para ir a hacer la despensa”, advirtió.

 

TRABAJAR ENMEDIO DEL COVID-19

 

El negocio de burritos y margaritas se mantiene con las luces apagadas y la puerta cerrada. En la entrada se encuentra una mesita donde los repartidores pueden tomar la bolsa sellada con la comida, no se permite tener ningún tipo de contacto entre personal del restaurante y los repartidores, además de que los pagos se realizan a través de tarjeta.
En el caso de la renta de los locales, se ha logrado un acuerdo con los dueños, quienes se han mostrado solidarios con empresarios como Beltrán.
“Quiero decir que las personas que nos rentan el local para Maybú y La Cucaracha se están portando muy bien, nos dijeron que no había ningún problema. Cuando rentamos los locales tenemos un seguro de caución de seis meses de renta anticipada, entonces digamos que los dueños están cubiertos en eso, pero de todas maneras a mí me ayuda a respirar un poco y no estar tan agobiada de que tengo que pagar todo eso en seis meses”, confesó Beltrán.
Por otra parte, los proveedores llevan la mercancía hasta el restaurante siguiendo las mismas medidas de prevención, nadie atraviesa las puertas al interior; los productos vienen envueltos en cartón que tiene que ser abierto utilizando guantes desechables, una vez dentro de la cocina hay que desinfectar cada producto.
El pago de los insumos también ha sido objeto de negociación.
“El pago a los proveedores es mensualmente, ellos también están entendiendo la situación entonces lo que nos ofrecieron es pagar a 30, 40 y 60 días, o sea no es darle todo el dinero de lo que estamos consumiendo, sino que es darlo en tres pagos lo que es muy bueno porque te deja un tiempo de liquidez, aquí por ejemplo dijeron en Italia que por tres meses no íbamos a pagar impuestos, pero eso no significa que no los vayamos a pagar, sino que los pagaremos en tres meses”, explicó.

 

DE LO MALO, LO BUENO

 

Beltrán describe el brote del Coronavirus como una pesadilla, pero aseguró que al final no pierde esperanza de que esto terminará y las personas se volverán más humanas ante la situación.
“Tenemos que buscar un equilibrio entre nosotros y la naturaleza, porque en Italia están pasando cosas muy bonitas en el sentido de la naturaleza; en Venecia se limpiaron los canales, aquí cerca de Roma se vieron delfines, cosa que no se veía desde mucho tiempo; yo por ejemplo vivo cerca de una villa muy hermosa y en ese parque se volvieron a ver los jabalíes que estaban escondidos quién sabe en dónde y salieron.
“Yo creo que tenemos que empezar a tener un poco más de respeto por la naturaleza porque lo está pidiendo, más allá de lo que dicen que es un complot y todo lo que está pasando, quiere que la cuidemos mucho más y quiero decirles que se cuiden mucho”, concluyó.

 

 

 

Últimas Noticias

El Mundial desde mi X

Como parte del equipo de Hora Cero Deportes tuve...

Que no se vuelva a repetir

M ás allá de los discursos de Samuel García de...

TOY STORY 5. La amenaza de la tecnología

En Toy Story 5, la franquicia de animación llega...

TOY STORY 5. La amenaza de la tecnología

En Toy Story 5, la franquicia de animación llega más lejos que nunca en temas reflexivos relacionados con la convivencia social y las tendencias...

La Asociación. Entre el arte y el deporte de alto rendimiento

A partir del 9 de julio, Science Gallery Monterrey presenta La Asociación, un proyecto de Jaime Ruiz Martínez comisionado por la Colección FEMSA. Concebida...

Heineken México promueve el Consumo Inteligente con entrega de agua en lata

Como parte de su compromiso con el Consumo Inteligente, Heineken México realizó una activación en la Explanada Cultural, detrás del Palacio de Gobierno, donde...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí