Una gasolinera ubicada sobre la avenida Luis Donaldo Colosio en el Barrio San Luis, al norte de Monterrey, oferta el combustible muy por debajo del precio de lo establecido o implementado por otros gasolineros. La estación de servicio 7842, es operada por el Grupo Gasolinero Solidaridad.
Sus largas filas hacen recordar cuando un par de meses atrás el pánico invadió a los regiomontanos, debido al desabasto de gasolina; pareciera que se vive la misma situación, pero no es así.
Se trata de una gasolinera ubicada sobre la avenida Luis Donaldo Colosio en el Barrio San Luis, al norte de Monterrey, en donde se oferta el combustible muy por debajo del precio de lo establecido o implementado por otros gasolineros.
La estación de servicio 7842, operada por el Grupo Gasolinero Solidaridad, ofrece la gasolina Magna en 17 pesos con 99 centavos y la Premium se puede obtener pagando solamente 19 pesos con 99 centavos.
Mientras que en otros lugares el precio de la “verde” es de 19.64 y la Premium se oferta hasta en 21.66, Hugo De Anda Chapa, propietario de la estación 7842, decidió bajar el precio del combustible por solidaridad con la población.
“Esa decisión de bajar el precio del combustible obedece a que nosotros vimos que la población estaba muy necesitada de un precio razonable en el combustible. Si es redituable para nosotros, ¿por qué no hacerlo?”, expresó De Anda Chapa.
Aunque no precisó el porcentaje de ganancias, el empresario afirmó que pese a ofrecer la gasolina hasta dos pesos más barata que en otros sitios, el margen de ganancia es favorable y no tiene pérdidas por implementar esa medida.
“Tengo más de un año haciéndolo y no he tenido pérdidas. Si hubiera tenido pérdidas desde el primer mes ya me hubiera rajado como lo he hecho en otras gasolineras que no me dieron resultado, se desarmaron y los terrenos se vendieron o se rentaron. Si no da, no da”, enfatizó.
El hecho evidencia a otros empresarios, que desde que se aprobó la Reforma Energética, previendo que con la competencia bajarían los costos de las gasolinas, poco a poco aumentaron los precios.
Pero para entender el porqué de esa decisión, hay que remontarse al año 2009, cuando Adalberto Madero era el alcalde de Monterrey y De Anda Chapa comenzaba operaciones con una nueva estación ubicada en la calle Astros, en el Barrio San Pedro.
“Nosotros terminamos de construir nuestra gasolinera en el 2009 y al año siguiente nos percatamos que nos iban a poner una gasolinera en Astros y No Reelección.
“Al momento de percatarnos de eso, también nos dimos cuenta que no tenían ningún permiso, ellos sacaron el permiso de forma bastante irregular, 10 días antes de que entrara en vigor la nueva Ley de Desarrollo Urbano”, platicó.
Una de los puntos de esa nueva Ley es que no puede construirse una gasolinera a menos de mil 500 metros de otra estación; sin embargo, a unos 800 metros se construía lo que iba a ser la competencia para el negocio de De Anda Chapa.
“Transcurrieron los años y pasó lo que tenía que pasar, las ventas de esa estación se cayeron a un fondo de dos mil o mil 500 litros diarios”, recordó.
La liberación de los precios de la gasolina, derivado de la Reforma Energética, ayudó para que el gasolinero sacara adelante “el barco” -como llamó a su negocio-, ante la adversidad en la que se encontraba.
“Nosotros vimos que la población estaba ávida de un precio bajo y dijimos: ‘pues vamos a ponerlo’ y lo pusimos, empezamos a trabajar y trabajar en eso y gracias a mi señor Jesucristo logramos establecer una política de precios bajos”, contó.
Aunado a eso, garantizaron a los vecinos un buen servicio y la venta de litros completos, por lo que la población no tardó en ignorar otras estaciones para abarrotar la del Grupo Solidaridad.
Pero como toda piedra en el zapato que incomoda a quien tiene una en su calzado, los empresarios de la zona comenzaron a inconformarse porque la gente prefería a Grupo Solidaridad.
“Se bajaron los precios porque ya la Ley nos facultaba para eso, eso fue lo que les cayó en la punta del hígado a ese señor y otros más, y necesitaban sacarnos del mercado lo más rápido posible para ellos mantener los precios altos.
“Como nosotros teníamos una demanda con ellos, ellos también nos presentan una demanda a nosotros de una manera bastante irregular, porque consiguieron la firma de una vecina de la gasolinera de nosotros, siendo que la vecina ya había firmado que estaba de acuerdo con la construcción de la nuestra”, explicó.
Después de esa demanda llegó la resolución del Magistrado del Tribunal Contencioso Administrativo, que según De Anda Chapa es extralimitada, pues los otros empresarios consiguieron que clausuraran la gasolinera que se ubica en la calle Los Astros.
Luego de ese golpe al patrimonio de su familia, el dueño de Grupo Solidaridad decidió beneficiar aún más a la población, refugiándose en la Reforma Energética y bajando los precios aún más en la estación que se ubica en el Barrio San Luis.
“Si nosotros hacemos las cosas bien y ellos hacen las cosas mal y va en detrimento de nuestro patrimonio, estamos en todo nuestro derecho de defenderlo como Dios nos dé a entender.
“Nosotros contribuimos a que la población gane y nosotros ganamos”, enfatizó.
Diariamente en el negocio ubicado en el Barrio San Luis se abastecen unos ocho mil vehículos y el número va al alza.
De Anda Chapa no se quedó con los brazos cruzados e interpuso un recurso para solicitar la suspensión de la clausura; sin embargo, los magistrados Rodrigo Maldonado Corpus, Cruz Cantú Garza y Juan Manuel Guajardo Canales, se la negaron por considerar que el cierre era un acto consumado.
“Lo voy a llevar (el problema) hasta donde tenga que llevarse, pero esto no se va a quedar así. Y si esto es porque tengo los precios bajos en peligro y bajan más, vean el precio que tengo y a ver si los demás (cab…nes) tienen el valor de implementar los precios que yo traigo”, expresó.
Para De Anda Chapa no hay ningún delito cuando los más beneficiados son los ciudadanos, quienes desde hace años ya demandaban el decremento de los precios del combustible, cuando comenzaron a subir de manera desenfrenada en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto.
“¿Cuál es el problema?, estoy beneficiando a la población y la reducción del precio es hasta los gastos fijos, estoy de acuerdo, pero si lo puedo bajar ¿por qué no?, y como les dije bien claro: ‘si la quiero regalar ese es pedo mío’.
“Aunado al problema, yo bajé los precios y pues mira la aceptación de la gente, la gente está ávida de un precio justo para la gasolina, entonces de qué se trata esto, por el amor de Dios”, apuntó.
Ya que implementar un negocio de gasolinas es muy costoso y requiere años de planificación, De Anda Chapa no considera en dejar el juicio por un lado y abrir otra estación.
“La Ley de Dios y la Ley del hombre a mí me facultan para pelear lo que legalmente es mío y si hay que poner la vida en medio, yo sí la voy a poner, hay que pelear por lo que es justo.
“También voy a seguir con el (recurso legal), y de que la abro, la abro (la gasolinera)”, enfatizó.





