Viajar es per se toda una aventura, pero hace 200 años la gente lo hacía para vivir aventuras muy al estilo de Indiana Jones en las que descubrían civilizaciones antiguas, tesoros y hermosos paisajes.
“Viajeros en el Paraíso. México Siglo XIX”, es el título de la exposición basada en el libro del mismo nombre que se inauguró el pasado 24 de octubre en el Museo de Historia Mexicana.
Gracias a los testimonios de Alexander Von Humboldt, Conrad Wise Chapman, Carl Nebel, Guillermo Dupaix, William Bullock y Brantz Mayer, los historiadores, investigadores y amantes del tema, pueden conocer a detalle todas las experiencias que tenían estos exploradores en sus viajes.
Incluso Julio Verne encontró inspiración en el libro “Incidentes de viaje en Yucatán (1841-1843) del norteamericano John Loyd Stephens y el inglés Frederik Catherwood.
El libro “Viajeros en el Paraíso. México en el siglo XIX”, es una publicación de Córdoba Plaza con la que celebra su 30 aniversario. Gracias a un convenio entre esta empresa y el Museo de Historia Mexicana, se logró por primera y única ocasión que un proyecto editorial se convirtiera en una exposición museográfica.
La muestra se divide en tres secciones: “Los viajes visuales: imagen, exploración y conocimiento 1800-1840”, “Viajeros como héroes 1840-1870” y “El nuevo Egipto Americano 1870-1900”.
Entre las 50 piezas que integran la exposición hay pinturas, libros que contienen las crónicas de viaje, objetos como binoculares y algunas figuras de cera de dos siglos de antigüedad que eran los “souvenirs” de la época.
“Los primeros exploradores que llegan a México hacen crónica, relatos, pero todos ellos se acompañan de ilustraciones ; básicamente es la imagen la que da pie a que todos los extranjeros y viajeros conozcan y descubran la riqueza, el color, los tipos mexicanos, los paisajes y el bagaje cultural.
“Aquí tenemos esta magnifica obra de Eugenio Landesio (1858) que retrata el acueducto de Matlala en Puebla, en la que nos ilustra cada detalle de lo que sucedía en este sitio”, señaló Gabriela Sánchez, investigadora de 3 Museos.
Destacó que los relatos de los viajeros eran “Best Sellers”, pues eran publicaciones que tenían éxito y por lo tanto, patrocinios.
“Usualmente los viajeros emprendían sus travesías patrocinados por una empresa y viajaban durante dos o tres años y en el camino iban escribiendo y ya tenían editoriales a las cuales ofrecer sus crónicas y no tardaban más de dos años en salir las publicaciones.
“En el caso del Humboldt, porque fue un viaje de cinco años y abarcó todo, fueron cerca de 30 volúmenes a lo largo de 30 años con todas las notas que recopiló, pero fue un caso excepcional, pues la mayoría no tardaba más de dos años y generalmente se auxiliaban de dibujantes para que les ilustraran los libros”, refirió Sánchez.
Incidió que hay dos constantes a lo largo de estas crónicas: uno, el paisaje y dos: el descubrimiento de las zonas arqueológicas.
“Ellos se detienen en sus crónicas a narrar la majestuosidad de estos edificios, las inscripciones en los templos, que a ellos les sorprende mucho porque obviamente no lo entienden.
“Y a manera un poco de comparativo entre los jeroglíficos que encontraron en Egipto y los que vieron en la Estelas Mayas, consideran que este es el Nuevo Egipto Americano”, apuntó la investigadora.
El visitante podrá ver el trabajo exploratorio del francés Desiré Charnay, el primero tuvo como objeto de estudio la cultura maya de Centroamérica y México. Tras una serie de tres exploraciones publicó en 1885 el libro “Los pueblos antiguos del Nuevo Mundo”.
La exposición está conformada por cerca de 50 piezas que proceden de diferentes acervos entre los que se encuentran el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Museo Amparo , Museo Franz Mayer, Banco Nacional de México, Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos indígenas Galerías Cristobal, Museo de Historia Mexicana y colecciones privadas.
“Viajeros en el Paraíso. México en el siglo XIX ” , permanecerá en exhibición hasta el 28 de abril.








