Con unos 80 días de campaña ¿a que le tira Jaime Rodríguez Calderón? El gobernador con licencia de Nuevo León y candidato presidencial resucitado por el TRIFE la noche del 9 de abril pasado para ser el quinto que aparecerá en la boleta.
Ante una elección ya consumada cuyas posiciones y resultados están prácticamente definidos, “El Bronco” entrará en la contienda para buscar colocarse en un digno cuarto lugar superando a Margarita Zavala, la otra independiente. Porque pensar en ganar -y siendo bien pero bien honestos-, está en chino.
Después de Carlos Salinas de Gortari en 1988, cuyos padres eran originarios de Agualeguas aunque él nació en la CDMX, de nuevo otro neoleonés es candidato a la presidencia de la República.
Eso para “El Bronco” ya fue un logro. Un sueño cumplido. Después de ganarle la lucha encarnizada al INE que quiso sacarlo de la boleta desde aquel viernes de pesadilla 16 de marzo.
Aunque la gran duda será si disparará solamente metralla contra Andrés Manuel López Obrador, no contra Meade, Anaya ni Margarita, recordando unas desafortunadas declaraciones suyas el año pasado en Villahermosa, Tabasco, cuando dijo: “Yo haré perder a AMLO”.
Rodríguez Calderón tiene un campo fértil para crecer, de millones y millones de mexicanos apáticos que no votan en cada elección. Porque si quiere subir en las preferencias a costillas de López Obrador, no solamente será una estrategia equiovocada, sino que pondrá en duda su candidatura.
AJUSTES NADA MÁS
Para quienes creían que el gobernador interino, Manuel González Flores, tendría un permanente conflicto político-administrativo con el nuevo fiscal general del Estado, Gustavo Adolfo Guerrero, se quedarán con las ganas de que la sangre llegue al río.
Si bien el actual mandatario en funciones dijo que las investigaciones de algunos crímenes ocurridos en la entidad, uno de ellos en el Centrito del Valle, y una persecución con detenidos por el delito de secuestro, es tema que debe abordar la Fiscalía y no él.
González Flores sólo especificó que cada quien tiene sus áreas de responsabilidad, dándole así su peso específico a la nueva fiscalía. Mientras que la seguridad preventiva sigue siendo una atribución legal de la Secretaría de Seguridad, a cargo ahora del ex procurador Bernardo González.
En resumen: zapatero a tus zapatos.
Lo que sí es cierto y necesario, es que falta una mayor coordinación entre las corporaciones policiales estatales y municipales, ya que son éstas las primeras en atender las emergencias ante hechos violentos, pero después son las corporaciones del gobierno del Estado las que se llevan el crédito de aprehensiones y consignaciones, además de resolver los delitos.
Limadas las asperezas, Gobierno y Secretaría de Seguridad estrecharán más los vínculos y acuerdos de participación con la Fiscalía que encabeza Gustavo Adolfo Guerrero.
A TORO PASADO
Dicen que en México la justicia no es ciega, sino sólo tuerta, medio sorda y medio olvidadiza, pero eso sí, con sentido político electoral.
El proceso judicial que se le sigue al ex gobernador Rodrigo Medina de la Cruz fue aplazado hasta el mes de julio, las autoridades dicen que para integrar mejor los expedientes, pero otros aseguran es para evitar un daño electoral al PRI, el cual se juega mucho de su futuro político en las urnas.
La reprogramación quedó para el 5 de julio a las 14:00 horas, cuando se determine si Medina está vinculado a proceso desde el año pasado por usar un helicóptero oficial para viajes personales con familiares y amigos.
Como se recordará, ante un Juez de Control, uno de los ex ministerios públicos de Anticorrupción acusó a Medina de que en el 2013 y el 2014 desvió en 18 ocasiones el Eurocopter AS350 del Estado para ir a su rancho “Los Ébanos”, en General Terán.
El helicóptero, matrícula XC-GNL fue comprado en 2 millones 108 mil dólares con recursos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública para el combate de incendios, labores de rescate y vigilancia.
Otra vinculación a proceso que tiene Medina es del 25 de enero del 2017 al ser señalado como implicado en delitos de peculado y daño al patrimonio del Estado por el caso Kia Motors.
SOLOS Y SU ALMA
No se requirió un análisis profundo ni una investigación de campo para que la dirigencia estatal del Partido Nueva Alianza optara desde hace meses ir por la libre en las elecciones del 1 de julio, postulando candidatas y candidatos de su amplia cosecha magisterial.
Y es que haciendo números, los aliancistas veía mucho más riesgo y descrédito el sumarse al proyecto político del Partido Revolucionario Institucional a nivel local, para los comicios de alcaldes y diputados, aunque a nivel federal si le dan un voto de confianza a José Antonio Meade. Pero hasta ahí.
En Nuevo León, el PANAL se la jugará solito en los comicios, con candidatos prácticamente surgidos de las fuerzas básicas del magisterio, aportados por las secciones 21 y 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, aunque también habrá varias docenas de jubilados y uno que otro ciudadano independiente, para así poder integrar las planillas de regidores y síndicos.
En sus cuentas alegres, Juan Antonio Rodríguez González, presidente del PANAL, le apuesta a cuando menos tener dos diputados locales, ganar un par de alcaldías rurales y colar a una docena de regidores o más, dependiendo de la votación que se alcance.
Aunque no lo crean, Nueva Alianza, partido surgido de las maquiavelencias de Elba Esther Gordillo hace ya más de 15 años, ha tenido sus logros de cuando en cuando, ya sea con el PRI como aliando o bien jugándosela con el PAN, y en su defecto, quien le garantice el triunfo y posiciones y respaldo a sus demandas. Pero cuando va en solitario, también consigue sus réditos.




