En la recta final por la gubernatura, las alcaldías y el control del Congreso del Estado, los candidatos del PAN al gobierno, Fernando Elizondo y a la presidencia municipal de Monterrey, Fernando Larrazábal, enfrentan severos cuestionamientos en el manejo de los dineros públicos. Les dieron en su pata de palo, donde más les duele: que les cuestionen su honestidad, su honorabilidad, su honradez.
Ahora sus opositores tienen suficientes elementos para tacharlos de incurrir en actos de corrupción. Eso duele, porque el PAN siempre ha vendido a los electores la supuesta honestidad de sus militantes y ha sido el mismo panismo el que ha hecho creer en todas las campañas la supuesta deshonestidad de los priistas.
Hoy los papeles se han invertido porque Fernando Elizondo es cuestionado por el manejo de una cuenta secreta, que de acuerdo con la investigación seria y profunda de Reporte Índigo, que encabeza el periodista, Ramón Alberto Garza, el destino de más de 6 millones de pesos aún es incierto.
Lo mismo ocurre con Fernando Larrazábal, el aspirante panista a la alcaldía regia, quien es señalado por otra investigación de Índigo, por el manejo de una cuenta millonaria en dólares en el estado de Texas.
En ambos casos, los aspirantes panistas han negado lo que afirma Índigo, pero el golpe mediático logrado por Ramón Alberto Garza, difícilmente les devolverá la credibilidad a los aspirantes del PAN de ser honestos, honestos, honestos.
La Cámara de Diputados aprobó un punto de acuerdo para que se investigue la supuesta cuenta secreta que manejó el entonces secretario de la Tesorería, Fernando Elizondo, durante la administración panista de Fernando Canales. La respuesta del candidato a gobernador panista es que eso es falso, pese a la exhibición de copias de cheques firmados por el propio Elizondo.
El aspirante panista a gobernador se ha remitido a acusar al PRI de orquestar una supuesta guerra sucia, cuando en realidad la fuente de esa información proviene de una investigación periodística de Ídigo, revista electrónica a la que no le han acusado de mentir, calumniar o difamar la fama pública de los candidatos panistas.
En el caso de Larrázabal, el PRI estatal, en voz de su presidente, Miguel Ángel Lozano, solicitó a la PGR dar seguimiento a la investigación realizada en forma profesional por Índigo Media, por el presunto delito de evasión fiscal. La reacción del panista, Fernando Larrazábal, fue contrademandar al líder priista, lo extraño es que a Índigo la excluye de cualquier querella, pese a que Ramón Alberto Garza, afirmó en entrevista telefónica a Televisa con Gregorio Martínez que tiene todas las pruebas para demostrar que Larrazábal abrió una cuenta millonaria en Texas que no exhibió en su declaración patrimonial.
Estas dos publicaciones de Índigo son las que traen de mal humor y de cabeza a los aspirantes panistas y al líder nacional del PAN, Germán Martínez, porque muchos indecisos habrán de tomar su decisión en estas últimas semanas que le quedan a la campaña. ¿Con qué se dejarán caer para tratar de contrarrestar estas interrogantes? Ya veremos.
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