El día que estuve cerca de Fidel

… y casi le sirvo un café
Vergonzoso episodio que le tocó vivir a México con un presidente agachón y mediocre como fue Vicente Fox. “Cachorro del imperio” le llamó Hugo Chávez al ahora promotor de la legalización de la marihuana.
Castro, picudo y experto en intrigas -no por nada sobrevivió y se mantuvo en el poder durante seis décadas-, lo chamaqueó -y feo- con aquel incidente del “comes y te vas”, en vísperas de la Cumbre de Naciones Unidas celebrada en el año 2002 en Cintermex de Monterrey.
Por cierto, en la salutación de los presidentes y primeros ministros de 200 países, el mandilón de Fox estaba acompañado de su esposa Martha Sahagún, no obstante el protocolo establecía que sólo debería estar el mandatario del país sede y el secretario general de la ONU, Koffi Annan. Pero no… la que mandaba era la primera dama y el guanajuatense tuvo que aguantarse.
La racista de “Martita” sólo saludaba de mano y beso (otra falta al protocolo) a los dignatarios blancos. A los asiáticos, africanos y americanos de tez morena únicamente les daba la mano.
Cuando llego Fidel Castro vestido en su eterno uniforme militar verde olivo, Martha de Fox se dio la vuelta para darle la espalda. Por su parte Annan le dio un fuerte abrazo y le dedicó un par de minutos de charla, mientras todos los ojos de cientos de personas, mandatarios de todo el mundo incluidos, veían la escena.
Fox nada más estrecho la mano de Castro y le dijo un escueto: “Bienvenido Fidel”, antes de que el cubano enfilara hacia el salón principal sede de la Asamblea de las Naciones Unidas, abriéndose paso entre los otros jefes de estado, muchos de ellos viéndolo con admiración y uno que otro, saludándole de mano o con un movimiento de cabeza.
Sin embargo el jefe de la Revolución Cubana nada más estuvo unos instantes en el gran salón vacío, regresando sobre sus pasos para dirigirse a tomar un café que, desafortunadamente, yo no le serví.
Como reportero de Canal 28 me tocó estar en la recepción de los presidentes, pero debido a que el jefe de camarógrafos que me acompañaba como reportero gráfico olvido el videocasete para la grabación, personal de la ONU prácticamente nos corrió del lugar porque no estábamos haciendo nada.
Terco que soy, me quedé junto a las mesas de comida repletas de jugos, panes, frutas mexicanas y garrafas de café para degustación de los asambleístas y sus comitivas. Mientras pasaba una crónica a Gricel Contreras y Cristina Tamez de Radio Nuevo León, ayudé a servir platos de fruta y pan de dulce a los invitados vestidos de etiqueta o traje sastre, otros con sus túnicas y cofias, otros más -los africanos- con sus vestimentas tribales, destacando el uniforme militar del cubano.
Unas discretas y sutiles “muchas gracias” fueron las palabras que Castro le dijo a un nervioso mesero, no mayor a los 50 años, quien casi lloraba de la emoción.
Fidel apenas y dio un par de sorbos a su taza y de nuevo retomó el camino hacia el salón, ahora envuelto en aplausos de otros jefes de estado, presidentes, príncipes y reyes, meseros… y este privilegiado reportero que por primera y única vez estuvo a unos cuantos metros de un hombre que cambió la historia y definió la segunda parte del siglo XX y principios del XXI.

Últimas Noticias

Hora Cero Nuevo León 518

La risa de Samuel

Cuando se le preguntó al gobernador de Nuevo León,...

Ya se ve luz hacia 2027

C uando cada vez más se acercan las elecciones del...

¡DETENGAN ESE TREN! Tren trans

Ya no se hacen comedias como ¡Detengan ese tren!Con...

Hora Cero Nuevo León 518

La risa de Samuel

Cuando se le preguntó al gobernador de Nuevo León, Samuel García, sobre la denuncia por enriquecimiento ilícito presentada por MORENA en la Fiscalía Anticorrupción...

Ya se ve luz hacia 2027

C uando cada vez más se acercan las elecciones del primer domingo de junio de 2027, se empieza a aclarar el panorama dentro de los...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí