Después del “Bronco”, ¿quién? Manuel González, Fernando Elizondo o el as bajo la manga. Jaime Rodríguez Calderón, el primer gobernador independiente de la era moderna, declaró a Hora Cero que va por la Presidencia para el 2018 al cumplir su primer año de Gobierno.
Entonces ¿quién? Decidir si va Manuel González Flores, su hombre de todas las confianzas y actual secretario General de Gobierno, o Fernando Elizondo, su aliado para alcanzar la gubernatura y su coordinador Ejecutivo del Gabinete. Será una determinación de muchas horas de consulta antes del ¡tú lo serás!
Imagine usted una bola de estambre, encuentre la punta y una vez que la tenga, trate de regresar el estambre a su estado anterior. Es difícil. Esa maraña de intereses será el obstáculo al que se enfrentará “El Bronco” para tomar la decisión de a quién dejar en la silla de Gobierno.
Aunque todo dependerá de las condiciones socio-políticas, “El Bronco” aclaró que la decisión la tomará a finales del 2017. Así se lo hizo saber al periodista Héctor Hugo Jiménez, director de HCNL.
Rodríguez Calderón sabe que su decisión necesariamente provocará cambios en su gabinete. El más importante de sus movimientos será el del gobernador interino. Pero, ¿cuál es el perfil del personaje que le supla en el Palacio de Cantera?
Su decisión, como todas las determinaciones, será crucial y dejará conformes a muchos y malestar en otros. Los que operan desde la administración y los que mueven los hilos fácticos del gobierno.
El perfil idóneo del futuro gobernador interino y/o sustituto “El Bronco” ya lo tiene en mente. Se trata un personaje que le cuide la espalda y le dé continuidad a su proyecto independentista. No tiene vuelta de hoja. Hombre de todas sus confianzas.
No hay muchos nombres ni hombres que llenen ese perfil. ¿Por qué alguien que le cuide la espalda? Porque ese personaje debe tener la cualidad de ser su cómplice. El que evite toda fuga de información que pueda afectar en su campaña presidencial. Ya le ocurrió en Nuevo León con el “cobijagate”.
Cuidar la información confidencial, pública y personal, de un futuro candidato a la Presidencia no es cosa sencilla. Sólo los que se han ganado la confianza conocen el fondo de lo que ocurre en la administración gubernamental. Cosas que tan sólo unos conocen y el resto ejecuta sin conocer detalles.
“El Bronco” ya tiene adversarios: “El Peje”, Andrés Manuel López Obrador; el aparato de información que posee el PRI para impulsar a su aspirante y los amigos de Margarita Zavala, incluido el mismo Felipe Calderón, hombre que aprendió a negociar hasta con el diablo para alcanzar objetivos. Ellos, entre otros, son los interesados en destruir, descubrir y denunciar cuantas cosas ocurran al interior de la administración que encabeza Jaime Rodríguez.
La función de esos personajes será la de acabar con el mito del “Bronco”. Buscarán manchar su imagen con la información que esté a la mano. La tarea del gobernador interino será la de evitar la fuga de información que dañe a su jefe en plena campaña.
¿Quién le garantiza al “Bronco” confianza y lealtad? ¿Quién estará más comprometido con “El Bronco” en su campaña presidencial, sin descuidar Nuevo León?
Los días pasan invariablemente. Esas horas y meses están contados. Alguien tiene que ocupar la silla del “Bronco” una vez que decida ir en busca de la Presidencia. El triunfo o la derrota será para Nuevo León un Jaime Rodríguez sin retorno.







