Además de las constantes críticas y ataques de grupos que se oponen a la celebración de las corridas de toros en México, España y en otros países del mundo taurino, en el Congreso de nuestro país se sigue discutiendo la prohibición de la asistencia de niños a los festejos taurinos, basándose en la supuesta afectación que sufrirían al ver ejercicios de violencia explícita, como se dice que ocurre en las corridas.
El pasado 25 de septiembre, decenas de personas que se denominan antitaurinos y que son miembros del Partido Verde Ecologista de México encabezados por el diputado Jesús Sesma Suárez, coordinador de esa bancada en Congreso, irrumpieron violentamente en el inicio de la novillada en la Plaza de toros México, que estaba prevista para que se iniciara a las 16:30 horas, un horario común para la celebración de los festejos en la Ciudad de México.
Dichos personajes que se dicen respetuosos de la vida de los animales, lucieron camisetas con consignas insultantes para quienes se habían dado cita en el coso de Insurgentes y que de manera tranquila esperaban el inicio del festejo.
Los antitaurinos –que llevaban las manos pintadas de rojo simulando sangre-, entraron a la plaza empujando y ofendiendo a los ahí presentes, gritándoles “asesinos” e improperios.
En plan rijoso e insultante, se apostaron en las primeras filas del inmueble coreando agresiones verbales contra la fiesta brava, sus participantes y aficionados.
La airada “protesta” casi llegó al escándalo, pero afortunadamente fue controlada por los guardianes del orden quienes actuaron en consecuencia al ver que los militantes antitaurinos subían de tono sus agresiones.
Mientras tanto, los aficionados guardaron respeto y compostura ante el embate de estos bárbaros sujetos.
Con la finalidad de poner un alto a las constantes agresiones por parte de estas personas, varios grupos de taurinos han levantado la voz a favor del respeto por quienes gustamos de la tauromaquia, recolectando firmas para manifestarse en contra de la iniciativa del diputado ecologista de prohibir la asistencia de menores de edad a los festejos taurinos.
La misma Plaza de Toros México abrió sus puertas gratuitamente a los menores, permitiendo que decenas de niños y niñas hicieran el paseíllo acompañando a los toreros actuantes esa tarde.
Cabe destacar que la política emprendida por el Partido Verde Ecologista de una supuesta protección animal, provocó la muerte del 80 por ciento de los animales de circo al prohibirles su participación en los espectáculos circenses a través de la aprobación de la Ley de la Vida Silvestre.
Según información que publicado Semarnat, en un año murieron más de mil animales entre los que destacan tigres, pumas, elefantes y leones, quienes cayeron en las voraces manos de coleccionistas, taxidermistas y traficantes de animales exóticos, quienes se han enriquecido por esa nefasta ley.
Con la prohibición de los animales en los circos, muchas especies se han convertido en objetos de tráfico, por lo que en inspecciones de la Profepa se han encontrado diversos tapetes, figuras y abrigos.
Circulan por las redes sociales varias imágenes de ostentosas casas donde se ven animales disecados. En una que se ha vuelto muy popular en las redes aparece una fotografía de la esposa del diputado Jesús Sesma (principal promotor en contra de la fiesta brava), posando en la sala de su casa con un león disecado.
Con la prohibición de la presencia de animales en espectáculos circenses, los empresarios y artistas del gremio han bajado sustancialmente sus ingresos, lo que ocasionó la pérdida de miles de empleos.
La “guerra verde” en contra de la Fiesta Brava ha ocasionado la prohibición de corridas de toros en Sonora, Guerrero y Coahuila.
Contrariamente en Aguascalientes, Hidalgo, Querétaro, Zacatecas, Michoacán y Guanajuato, se ha declarado a la Fiesta Brava como patrimonio cultural, sin haberse dado ningún incidente violento en sus plazas de toros.
Un estudio sobre la violencia en el país, revela que los lugares donde se dan festejos taurinos son los que tienen el menor índice de violencia.
Afortunadamente han surgido importantes voces que con argumentos sólidos están llevando una defensa respetuosa y ética para que los legisladores federales respeten los derechos de niños y adultos de asistir a las corridas de toros y de evitar la aprobación de una iniciativa infundada.
Será importante para quienes decidirán el destino de esta iniciativa saber que la Fiesta Brava es parte de una tradición popular de casi cinco siglos y de las que han surgido cientos de ganaderías y plazas de toros, además de que ha sido el sustento de muchos toreros y personas que han vivido alrededor de estas celebraciones.
Al prohibir las corridas de toros acabarían con la especie del toro bravo, que tendría que ser sacrificado sin ningún sentido.
Viendo todo lo hecho por los grupos antitaurinos, no nos queda duda que sus acciones tienen una finalidad política que representa oscuros intereses contrarios a la cultura e idiosincrasia mexicana.
Pero qué podemos esperar de un partido político que ha sobrevivido gracias al oscurantismo político de personajes que se han enriquecido a costillas de las bondades de leyes electorales y de los presupuestos de los gobiernos.
Los verdes y antitaurinos sólo quieren perjudicar a la Fiesta Brava y no preservar la vida de los animales, pues no han hecho nada por mejorar las condiciones de los rastros en donde se sacrifican cientos de miles de bovinos y porcinos; tampoco han luchado por evitar la caza indiscriminada y meter a la cárcel a los cazadores furtivos; no han regulado las actividades ilegales de pesca ni han evitado la cacería y matanza de delfines, focas y otras especies, además de que no han movido un dedo para detener el tráfico de especies exóticas y de la venta de mascotas en las calles.
Aunque les duela, la Fiesta Brava ha sido esencia de la cultura y tradición mexicana.
A lo largo de la historia la tauromaquia ha sido objeto de múltiples expresiones artísticas, como el cine, la pintura, la música, la poesía, la literatura y la escultura además de ser una fuente importante de empleos para miles de personas, como ganaderos, vaqueros, toreros, subalternos, mulilleros, areneros, boleteros, que gracias a la Fiesta, pueden llevar el sustento a sus familias.
Hace unos días el Congreso de Nuevo León rindió un emotivo homenaje al maestro Eloy Cavazos, quien con su acostumbrada elocuencia y hablando de frente defendió la celebración de las corridas de toros señalando lo siguiente:
“Y seguiría toreando en festivales para la gente que lo necesite. Nada más les pido a los diputados que defiendan, cuando haga falta, las corridas de toros. Que pongan un granito de arena porque Nuevo León es cuna de toreros como Lorenzo Garza, Manolo Martínez, Raúl García y muchas otras grandes figuras. Por la Fiesta Brava se han generado muchos ingresos a la ciudad, al estado y al país”.
Qué bueno que figuras de la talla de Eloy Cavazos se pronuncien a favor de la Fiesta Brava, ojalá que su ejemplo cunda en toda afición taurina del país.







