La imagen de las batallas contra los norteamericanos en septiembre de 1846 llega a la memoria de los visitantes al Obispado. Algunos de los cañones usados para el combate, que se usaron en aquella batalla para defender el sitio de Monterrey todavía lucen apuntando hacia la ciudad.
Los visitantes y turistas gustan de tomarse fotografías en estas armas, que alguna vez fueron utilizadas en combates de guerra en la Independencia como en la Invasión Norteamericana.
José Francisco Aguilar Moreno es el nuevo director del Museo de Historia Regional de Nuevo León, mejor conocido como Museo del Obispado, aunque su puesto oficial es de encargado, pues se trata de un espacio federal que deberá hacer oficial esta designación.
“Para que seas director, se necesita concursar la plaza y esto es un trámite largo, por lo que a partir de mayo se hará la solicitud de la plaza”, explicó quien tiene trabajando desde el 1 de noviembre.
Como edificio es el único de tipo federal, aunque también se tiene como resguardo a zonas arqueológicas como la Boca de Porterillos, en Mina, Nuevo León, como Narigua y El Peliyal en Coahuila.
“Mucha gente piensa que el museo tiene pocas visitas, pero no es así, tenemos mucho movimiento entre semana; estamos considerando ampliar los horarios al público hasta las 10 de la noche, pero aún no está aprobado”, dijo quien es jefe de ingeniería y resguardo de bienes culturales del INAH.
Por su belleza exterior e interior se pide las instalaciones para eventos sociales, pero no se proporciona, salvo que se trate de eventos culturales.
“A veces las Universidades quieren venir a tomar fotografías para la graduación de los estudiantes, por lo que se pide un donativo en especie para la oficina; lo mismo para dar cursos educativos, tienen que pedir con tiempo para estudiar la disponibilidad del museo, porque no se puede lucrar con el patrimonio histórico”, expresó.
Sin embargo en las fotos de boda no se piden donativos o cobros, solamente en eventos para más personas. En el museo se realizan eventos culturales con diversas organizaciones como la Asociación Dante Alighieri, la UANL o la Plástica de Garza García.
“Nombrado o no como director, tengo muy fija mis metas, que deseo que se conozca más este sitio, que es el más fotografiado de la ciudad; es un sitio histórico, está cumpliendo 52 años como museo y hay un Patronato de Amigos del Museo, presidido por José Calderón Rojas, que siempre nos ha apoyado con reparaciones menores del edificio”.
En la actualidad hay un proyecto para apoyar los costos de reparación de obra antigua, que es muy numerosa y que se encuentra en resguardo.
“Para comodidad de los visitantes, cambiamos la taquilla a la entrada del museo; porque antes la gente tenía que subir y bajar; la tienda de libros lo estamos moviendo en la entrada, para que se conozca más, además estamos haciendo cambios administrativos, con reacomodo de obras”.
Es el museo con más acervo de piezas en el Estado, por lo que es una práctica común prestar piezas a otros museos de la localidad o del país. En el Museo de Historia Mexicana, por ejemplo, hay objetos del Gral. Bernardo Reyes, que por cierto la muestra estará itinerante al Castillo de Chapultepec.
NO EXISTE TUNEL
Mucho tiempo hubo un rumor en la ciudad sobre la existencia de un túnel que empleaban las religiosas resguardarse en tiempos de guerra. Este túnel que iniciaba en el Obispado, llegaba al centro de la ciudad.
Para Héctor Jaime Treviño, delegado de la INAH en Nuevo León, la historia del túnel es un mito, porque nunca existió.
“Siempre he dicho en son de broma, que si el Obispo Verger lo hiciera lo hubiéramos hecho Papa, porque decía que comunicaba La Catedral con El Obispado”.
Señaló que los túneles se justifican por razones económicos o de defensa, lo que sucede es que había acequias de la ciudad y al arreglarlas había bóvedas para protegerlas, pero ya no existen al construir las colonias.
“A la gente le encanta creer eso y afirmar que hay túneles y hasta hacen programas de televisión sobre el tema, porque es parte de la imaginaria popular”, señaló el historiador.
El Obispado es un edificio colonial, es ya un icono en Monterrey, para familias y parejas de novios de la localidad.
“En el Cerro del Obispado fueron actores directos muchos personajes, como fue un cartel del Gral. Joaquín Arredondo en la Guerra de la Independencia, después sabemos que el 20 de septiembre de 1946 toman este edificio e izan la bandera norteamericana; después fue baluarte de las guerras internas contra la Intervención francesa, como en la Revolución contra las fuerzas federales, por lo que ha jugado un papel importante en la historia de la ciudad”.
Hay que recordar que originalmente fue construido como un Palacio de Descanso del Obispo, por lo que ya había un interés dese el siglo XIX de pasar una reconstrucción.
“Sin embargo hubo años difíciles, porque en la Feria de Monterrey de 1928 este lugar fue usado como un cabaret y un casino, incluyendo su explanada”.
Se inauguró oficialmente el 20 de septiembre de 1956, durante el 260 aniversario de la fundación de Monterrey, durante la gestión del Gobernador Raúl Rangel Frías y el apoyo de Carlos Prieto, entonces presidente de la compañía Fundidora.
Algunos de los últimos cambios al museo han sido una restauración en su fachada, como en su museografía.
“Hay de todo en el museo, la gente debe de venir porque tenemos objetos muy interesantes; hay óleos, esculturas, piezas históricas y arqueológicas”.
Hay balas de cañón, de tipo cónico, de diversos tamaños y destacan tres rifles que fueron usados en el fusilamiento al Emperador Maximiliano de Habsburgo.
“Tenemos la primera imprenta que la usó el Padre Mier, con la que hizo proclamas y otro tipo de reclamas; es de 1817, la trajeron junto con el impresor cuando fue capturado Mina, estuvo funcionando durante muchos años; es una pieza magnífica que podría usarse durante los festejos del Bicentenario, que nos gustaría que no se la llevaran”.
Hay piezas también del convento franciscano de San Andrés, como su pila bautismal y una gran viga de madera que sostenía la vieja edificación del siglo XVIII, piezas de gran valor que estaban ubicadas en el antiguo centro de la ciudad.
El Museo del Obispado tiene un horario de martes a domingo de 10:00 a 19:00 horas. El costo es de 41 pesos. El domingo es entrada libre.v






