En Reynosa por primera vez empecé a hacer grandes amigos, pocos, dentro del aborrecido mundo político, dos de ellos Armando Zertuche Zuani y Vicente Valdez con quienes conservo su amistad y afectos, seguramente recíprocos, hasta la fecha.
Respira hondo. No soy ni milito en el PRI ni trago del PRI. Como tampoco soy ni milito ni trago el PAN, ni en otro partido político. Jamás he andado pegando calcas ni apoyando a candidatos con banderines en mano.
También puse mis dedos en las teclas de la computadora para desmenuzar el escándalo que envolvió al alcalde de Guadalupe, Francisco Cienfuegos, por el robo de 2.4 millones de dólares dentro de la empresa de seguridad Protege, cuando supe que no era de su propiedad.
Con Larrazábal Bretón hizo negocios bajo el amparo de los casinos, mientras que con Gracia Guzmán es parte de una camarilla de calderonistas que estarán al acecho para recuperar en las presidenciales de 2018 todo lo perdido como partido, porque en lo individual el candidato del PAN al gobierno de Tamaulipas ha sumado una fortuna descomunal que jamás podría justificar.