Con el PRI fuera del Palacio de Cantera, los alcaldes tricolores de Escobedo y Apodaca hicieron el 1-2 en la evaluación de tres años a sus gestiones, mientras que Monterrey de nuevo se convirtió en el municipio peor calificado y en la tumba política de la edil Margarita Arellanes, como pasó con sus antecesores Fernando Larrazábal y Adalberto Madero.