En una casa al poniente de la ciudad vive Doña Mary y sus dos cotorros cuchos: Lola y Leo.
La mujer es viuda desde hace 10 años y sus hijos viven fuera de Monterrey, por lo que su par de aves son su compañía.
“Ellos siempre me alegran los días. Para mí es como si fueran personas, como si fueran mis propios hijos, yo siempre los procuro y los cuido muy bien. No hay día que no tengan su plato de semillas y su fruta”, dice orgullosa.
Lola y Leo llegaron a su vida hace aproximadamente seis años, luego de que Doña Mary viera a un señor vendiendo al par de cotorros en un mercadito.
Tras “regatear” un rato con el vendedor por el precio, finalmente la mujer pudo llevárselos a su casa por 4 mil pesos.
Los cotorros cuchos son una de las especies silvestres protegidas por la NOM-059 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por lo que para poder poseer una se debe de cumplir con múltiples requisitos.
Uno de éstos es comprarlo en un establecimiento autorizado y realizar el registro correspondiente ante la Semarnat, así como contar con un espacio adecuado para el bienestar del ejemplar.
Al comprar a su par de aves con un hombre en la calle y no tenerlos registrados, Doña Mary se arriesga a que en cualquier momento la Profepa acuda a su domicilio e incaute a los ejemplares, además de hacerse acreedora de una multa entre los 3 mil y 50 mil salarios mínimos porque está incurriendo en un delito.
La mujer está consciente que sus cotorros corren peligro, pero ella está decidida a no entregarlos si algún día acuden por ellos, pues considera que los tiene bien cuidados y no son un peligro para nadie.
“Y ¿por qué me los van a quitar?”, comentó, “yo los tengo bien cuidados, aquí conmigo no les va a pasar nada”, mencionó molesta.
Para Víctor Cabrera, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Nuevo León, el tener animales exóticos se ha convertido en una afición cada vez más creciente en el estado.
Una prueba de esto fue el decomiso que se realizó el pasado 2 de febrero cuando un cachorro de león fue encontrado en la cochera de una casa en la colonia Contry, en Guadalupe.
“Recuerdo haber tenido varios eventos de ese tipo en el año 2013, pues tuvimos una leona en una zona residencial, donde una persona de origen extranjero tenía este animal.
“El año pasado intervenimos en un caso de una persona que tiene un lobo canadiense de crianza en su domicilio, como si fuera un perro”, recordó el delegado estatal.
“TENER ANIMALES EXÓTICOS ES UNA AFICIÓN CADA VEZ MÁS CRECIENTE EN EL ESTADO”.
De acuerdo con Guillermo Cueva, delegado estatal de la Semarnat, las especies exóticas son reguladas por la ley federal, particularmente por la Ley Federal de Vida Silvestre.
“Para obtener un permiso para tener un animal exótico, se tiene que tener un registro ante Semarnat y se tiene que cumplir con lo que marca la ley. En términos generales marca que dependiendo la especie, se tiene que garantizar la seguridad de la sociedad civil y el trato digno y respetuoso hacia el ejemplar”, apuntó.
Existen dos tipos de clasificaciones de especies protegidas en la Norma 059, que son ejemplares del territorio nacional protegidos o en riesgo y los que están protegidos por normas internacionales.
Tan sólo en el 2014, la Profepa decomisó un total de 144 animales exóticos, entre aves, mamíferos y reptiles.
En la lista de especies incautadas destacan un mono araña, lobo canadiense, dos boas colombianas, cuatro víboras de pitón burmes y cuatro pitón reticulado albino, así como cocodrilos de pantano, guacamayas, un loro africano, cacatúas, entre otros más.
Después de decomisar a los animales, la Profepa los manda a un cautiverio, que en Nuevo León normalmente es el parque La Pastora.
Pero en algunas otras ocasiones se envía a particulares que están registrados como UMA (Unidad de Manejo Ambiental), que son organismos privados que están debidamente registrados ante la Semarnat, para el manejo de la vida silvestre y son quienes ayudan desinteresadamente en el cuidado y manutención de las especies o se hacen donaciones.
Un ejemplo fue que el año pasado la citada procuraduría donó una pareja de osos a un zoológico de Puebla.
REQUISITOS PARA TENER UN ANIMAL EXÓTICO
Los trámites para poder tener un animal exótico por “todas las de la ley” inician desde que el ejemplar nace.
“Primeramente, el animal debe nacer en cautiverio para poder realizar un registro, porque está bajo la custodia de una Unidad de Manejo Ambiental.
“Se registra ante Semarnat y se aplica un chip con información genética de su raza, de donde proviene y su código de registro ante la secretaría”, explicó Cabrera.
Cuando el animal pasa a ser propiedad de un particular, es decir, es adquirido por una persona, también debe reportarse ante la secretaría.
“El reglamento de la Ley de Vida Silvestre nos señala que debe de reunir ciertos requisitos una solicitud de registro que debe hacer el particular”, indicó el delegado.
Este trámite debe contener los datos de identificación del comprador como su nombre y domicilio y datos del ejemplar como nombre común, edad aproximada y sexo.
También debe incluir la información relativa a donde se va a encontrar el ejemplar en relación con su superficie, iluminación, humedad, espacio, medida de seguridad, ventilación y los cuidados que se le brindarán.
“Es obligatorio que lleve una cartilla de sus vacunas y sus cuidados médicos”, indicó Víctor Cabrera.
Además, se debe anexar documentación oficial tanto del comprador como de la especie para así comprobar que tiene procedencia legal y no del mercado negro, y por último una carta compromiso del interesado donde asume la responsabilidad en el cuidado ejemplar del animal y se compromete a informar a la secretaría sobre la defunción de mismo.
Luego de que el particular presente la documentación requerida, recibirá una visita por parte de la Profepa para asegurar que la información brindada sobre donde habitará la mascota sea verídica.
Pero aunque la ley lo permita, la procuraduría no recomienda tener animales exóticos de ni una especie en zonas residenciales.
“Ellos requieren un hábitat diferente. En una zona residencial estamos hablando de una zona demasiado cálida a veces, demasiado concreto, probablemente las condiciones en las que se están teniendo no son las adecuadas ni para el animal ni para la ciudadanía.
“Además, los ciudadanos que son vecinos de esas personas no tienen por qué correr el riesgo de la imprudencia de no tener los cuidados de seguridad para que no se les escape”, aseguró Cabrera.
HASTA 50 MIL SALARIOS MÍNIMOS DE MULTA POR POSEER UN ANIMAL EXÓTICO SIN REGISTRO
Cuando no se cumple con los requisitos anteriormente explicados o se incurre a una compra ilegal de una especie exótica, el particular puede hacerse de una sanción administrativa que puede ir desde los 3 mil hasta los 50 mil salarios mínimos, junto con el decomiso del animal en cuestión.
Pero de acuerdo con el delegado de la Profepa, hay animales que definitivamente está prohibida su venta, que son los animales en peligro de extinción.
“Ese es un delito grave, muy grave el poseerlos, el cual se castiga de manera penal de uno a nueve años de prisión y multa de hasta 50 mil salarios mínimos”, aseguró.
En caso de que el particular realice la compra de buena fe, es decir, que desconozca que el origen de la especie es del mercado negro, puede denunciar ante la Profepa para evitar tener sanciones severas, pues el enfoque del organismo va más encaminado a quien comercializa ilegalmente la vida silvestre.
“Son consideraciones que se toman en cuenta al momento de resolver un expediente administrativo, porque fue sorprendido, no sabía etcétera, pero si la persona demuestra que tenía el conocimiento de que era mercado negro pues también se puede castigar administrativa y penalmente”, señaló Víctor Cabrera.
En caso de que alguna persona quiera denunciar algún delito relacionado con estos animales, como compra-venta o incluso maltrato, puede realizarlo vía internet o al teléfono de la Profepa, quienes realizarán una visita para atender el reporte.
“Es conveniente que se haga de conocimiento de la procuraduría para que mandemos a hacer una orden de inspección y podamos trabajar junto con la sociedad en atender todo este tipo de casos”, recomendó.
A detalle
En 2014, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de Nuevo León decomisó 144 animales exóticos, entre los que destacan:
:: 1 Mono Araña
:: 1 Lobo Canadiense
:: 13 cardenales
:: 12 gorriones
:: 1 perico mexicano
:: 2 boas colombianas
:: 4 pitones burmes
:: 4 pitones reticulado albino
:: 6 cocodrilos de pantano
:: 4 guacamayas azul y oro
:: 1 guacamaya azul y oro (arlequín)
:: 1 guacamaya azul y oro (catalina)
:: 2 loros de cabeza de halcón
:: 1 cacatúa
Fuente: Profepa









