Es desconcertante el universo revelado desde la primera toma en Los 4 Fantásticos: primeros pasos. Todo el diseño de arte, de hechura magnífica, es retrofuturista, con modelos tomados de la época del surgimiento de la serie en la década de los 60, pero con una tecnología súper avanzada. En esta realidad se pueden teletransportar objetos y enviar seres humanos a viajes intergalácticos. Aquí está normalizada la existencia de cuatro seres de naturaleza alterada por un accidente científico y convertidos en los guardianes del planeta.
Los fans van a encontrar un atractivo cuarteto ya conocido, con actores ardiendo con intensidad en el candelero de la fama: Red Richards (Pascal), Sue Storm (Kirby), Johnny (Quinn) y La Mole (Evon Moss-Bachrach). Son tipos de inteligencia superdesarrollada y con una popularidad elevada. La humanidad los adora, pues son garantes de la paz.
Hasta que se aparece una amenaza inusual en forma de la Surfista plateada (Julia Garner) enigmática emisaria de una galaxia muy lejana, llegada para anunciar la próxima destrucción del mundo en manos de un titán llamado Galactus, especie de dios sideral gigantesco, que vive de devorar planetas. Ha llegado el turno de la Tierra.
La única forma de salvar el globo es a través de un sacrificio extremo que los Fantásticos no están dispuestos a realizar.
La batalla entonces comienza, dentro y fuera de la biosfera.
Marvel presenta una de sus franquicias más antiguas con un empaque igualmente antiguo, que es lo que le da un real sabor diferenciado. Es en el look de la producción donde se puede extraer el mayor valor de una historia de superhéroes que se recicla con las conocidísimas situaciones, que se han repetido a lo largo de los años una y otra vez.
Frente a un género agotado, pero eternizado como imán de taquilla para un público infantil y juvenil, siempre deseoso de aventuras espectaculares y de gran presupuesto, el director Mark Shakman tiene muy poco por hacer, más que poner a sus personajes en movimiento en escenarios llenos de colorido y preparados para la destrucción, con cada vez más sorprendentes efectos digitales.
Promocionada la historia como la aventura de la primera familia de Marvel, el guion resalta los valores de la consabida unidad familiar, con un necesario respaldo de la población hacia sus líderes, que deben enfrentar la amenaza del dios amenazante, tornándolo en una situación personal, pues hay un riesgo que golpeará directamente el interior del hogar.
Pero no debe haber reproches, pues lo que se entrega al público es diversión dentro de los rígidos parámetros del canon enmarcados en este tipo de producciones hechas únicamente para la evasión y con un elevado presupuesto.
Por enésima ocasión, como si el recurso no estuviera lo suficientemente explotado, otra vez se recurre al portal de espacio tiempo para la entrada y salida de buenos y malos.
Los 4 Fantásticos: primeros pasos, no es más que otra cinta de impresionante belleza visual, pero con escasas ideas. Otra vez se privilegia el elemento visual, por encima del drama.
¿Pero a quién le importa? Lo esencial es la diversión, que entrega en dosis suficiente para pasar un rato agradable.
@LucianoCampos G



