El silencio se apodera de las gradas y el asombro convierte en sus presas a los asistentes del lugar. Justo frente a sus ojos, el clavadista Carlos Marín está a punto de lanzarse a la alberca desde una altura de 25 metros, una elevación que de caer mal sería como pegar contra el pavimento.
Sus compañeros abajo dan la señal de que es hora y el deportista mexicano se lanza dando un giro y medio hacia atrás, logrando caer perfectamente en la alberca y ganando el aplauso del público.
Éste es tan sólo el inicio del espectáculo acuático “Delfines de Miami” que desde Semana Santa se presenta en el Parque España de Monterrey y que tiene como principal atracción las acrobacias de un par de delfines y dos lobos marinos.
El espectáculo además de entretener, tiene un enfoque educativo, ya que durante los casi 60 minutos de duración, los entrenadores ofrecen aspectos informativos sobre los mamíferos protagonistas de la función.
“Se trata de que la gente aprenda más de los delfines, obviamente a través de interacción con ellos. Se trata de dar términos específicos sobre ellos para que la gente se vaya con una educación ambiental”, dijo Daniel Monzón Vargas, entrenador de delfines.
A diferencia de otras exhibiciones con delfines que se han presentado en la ciudad, el espectáculo que se desarrolla en el Parque España es más interactivo, pues al final de la función los menores tienen la oportunidad de acercarse a los mamíferos e incluso acariciarlos.
“Hay participación por parte de los niños durante el show, al final hay una participación con la gente para que puedan acariciarlos y puedan estar más cerca de ellos”, señaló el entrenador.
Flipper, Sisy, Konga y Suka son los nombres de la pareja de delfines y lobos marinos respectivamente, los cuales cautivan al público con sus acrobacias y movimientos.
Los primeros en salir al escenario son Konga y Suka, los lobos marinos nacidos en cautiverio en la Ciudad de México hace dos y tres años y que ahora fungen como aclamados artistas en la exhibición acuática.
Aplausos, giros, bailes y reverencias son algunos de los movimientos que engalanan la presentación de los lobos marinos, que acompañados por su entrenador, Daniel Monzón, dibujan una sonrisa en los rostros de los niños y padres de familia que acuden a verlos.
Sumergidos en una piscina de cinco metros de profundidad, acondicionada con la salinidad y pH del mar, los delfines Flipper y Sisy aguardan el sonido del silbato de su entrenador para entrar en acción.
Estos mamíferos, cuya inteligencia se compara con la de un niño de 10 años, dan muestra de su fuerza a través de sorprendentes movimientos, que incluyen el salto de obstáculos, baile, juego de aros, golpe a la pelota y el salto para alcanzar la boya, entre otros.
Para no forzar físicamente a los animales, en muchas ocasiones el entrenamiento que reciben es durante las presentaciones, por lo que algún movimiento puede fallar; sin embargo, de inmediato se corrige en una nueva oportunidad. Para premiar a los mamíferos acuáticos los entrenadores los recompensan con pescado fresco, traídos desde el Distrito Federal.
Entre aplausos y vitoreo, el espectáculo “Defines de Miami” finaliza con un recorrido de los mamíferos alrededor de la alberca en la que se despiden del público diciendo adiós con su aleta.
A partir del sábado 5 de mayo, todos los sábados y domingos, el delfinario del Parque España presenta este espectáculo en dos funciones: a las 18:00 y 20:000 horas. Los precios por persona varían, pero van de 40 a 120 pesos.
TERAPIA CON DELFINES
Los delfines no sólo ofrecen entretenimiento, desde hace muchos años es sabido que estos mamíferos son capaces de sanar diversas enfermedades en los seres humanos, por lo que se han utilizado para desarrollar terapias curativas. Flipper y Sisy no son la excepción y entre semana fungen como sanadores.
“La sesión de las terapias es en donde los delfines estimulan a los niños que tienen capacidades diferentes a las nuestras por medio de la energía o por medio de ondas que ellos emiten estimulan las neuronas y el cerebro. Así, los niños que tienen capacidades diferentes como retención, parálisis cerebral, sistema de down y todo eso, los delfines les ayudan por medio de las ondas a estimularlos. Es como una terapia alternativa que se le ofrece a la gente”, comentó Daniel Monzón Vargas.
Mateo Garza es un niño de tres años que padece disfasia, lo que significa pérdida parcial del habla. A la par con las terapias convencionales, su madre, Claudia Garza, decidió llevarlo a las delfinoterapias.
Desde el 1 de mayo, Mateo se dirige al Parque España para recibir su terapia, que consiste en llevarlo al agua por 15 minutos y dejar que el delfín lo comience a estimular.
“El niño se mete con un terapeuta, se pone en posición boca arriba, como si estuviera acostado, llega el delfín y empieza a estimular el cerebro. Aunque el delfín no precise constantemente dentro del cerebro, pero las ondas se están emitiendo por medio de la alberca, están rebotando las ondas y están estimulando al bebé”, indicó el entrenador, quien también supervisa las terapias.
Aunque el llanto puede estar presente, Claudia espera con anhelo que los tributos de estos animales marinos ayuden a que su hijo comience a hablar.
De acuerdo a la madre, los expertos recomiendan mínimo cinco sesiones de delfinoterapia para ayudar al menor y aunque éstas son sus primeras, la madre del Mateo ya ve avances en su niño.
“Está un poquito más despierto, ya identifica más cosas, todavía no habla así de que mucho, pero intenta hacerlo”, mencionó la madre.
El precio de las terapias con delfines en el Parque España es bajo si se compara con el de otras ciudades, pues en este lugar ronda en los 7 mil pesos.



