La designación del PRI de Marcela Guerra Castillo e Ivonne Álvarez García como precandidatas del PRI al Senado, deberá provocar que el Comité Ejecutivo Nacional del PAN rectifique en sus planes, rápido se ´trague el sapo´ y considere seriamente en elegir a Fernando Larrazábal Bretón como uno de sus aspirantes.
Porque de lo contrario, la jugada maestra del Revolucionario Institucional de lanzar a dos mujeres como fórmula a la Cámara Alta será desastrosa para las aspiraciones de Acción Nacional en Nuevo León: darle el mayor número de votos a su aspirante presidencial y, de paso, retener las dos curules ganadas en las elecciones de 2006.
Ante la posibilidad de que la candidata del PAN sea una mujer que convenza a las electoras en la lucha presidencial, el PRI respondió metiendo una cuña del mismo género, y Marcela e Ivonne harán contrapeso y ayudarán a Enrique Peña Nieto en la conquista de los votos femeninos.
Sólo de esta forma se explica que el tricolor se haya decidido por la opción 100 por ciento femenina, con una diputada federal que ya perdió en 2006 cuando fue segunda en la fórmula al Senado, pero que ha sido persistente.
Guerra Castillo conoce las fortalezas y debilidades de Josefina Vázquez Mota – si es la elegida del PAN-, ya que fue su compañera de Legislatura en la Cámara de Diputados.
La diputada federal con licencia tiene más camino recorrido dentro del PRI que su compañera de fórmula, y seguramente eso valió para estar como primera opción.
Pero si se trata de carisma e imán para captar votos, Álvarez García se pinta sola. La alcaldesa con licencia de Guadalupe ha resultado ser un fenómeno político con buena estrella, ya que pocos apostaban que una muchacha conductora de tele se iba a convertir en una bola de nieve en tan pocos años, desplazando a los nuevos dinosaurios tricolores.
A dos años de su gobierno, Alvarez García resultó la mejor calificada del resto de los alcaldes metropolitanos, según las encuestas publicadas el año pasado por Hora Cero y El Norte.
Otra muy bien evaluada que se quedó en el camino para contender para senadora fue Clara Luz Flores, alcaldesa de Escobedo, que podría ser diputada federal hasta sin hacer campaña.
Marcela e Ivonne, o Ivonne y Marcela ya empiezan a preocupar al PAN que, para ser muy honestos, no tienen entre sus filas pugilistas del mismo peso que ellas, en la hipótesis de que Larrazábal Bretón estará marginado en la disputa por una de las dos posiciones para el Senado de la República.
El alcalde de Monterrey tendrá que ser tomado en cuenta si Acción Nacional tiene entre sus planes pintar de azul Nuevo León el 1 de julio próximo, aprovechando los errores cometidos por Rodrigo Medina de la Cruz en los primeros dos años de su gestión, en especial sobre corrupción e inseguridad.
Gustavo Madero Muñoz deberá “tragarse el sapo” y olvidarse de su sabor amargo, pensando seriamente jugar la carta de Larrazábal Bretón y de Margarita Arellanes Cervantes, delegada estatal de Sedesol, muy activa en los espectaculares donde aparece en portadas de periódicos y revistas.
Ahora bien, si el alcalde de Monterrey ya se cayó de la gracia del CEN panista, no habría que descartar al polémico edil de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández Garza, para hacer fórmula con la funcionaria federal. Del resto de la nueva y vieja cúpula no hay pesos pesados, puros flacos.
Pero pudiera haber sorpresas albiazules. Si en Tamaulipas el PRI resucitó a un ex gobernador, Manuel Cavazos Lerma, para pelar una senaduría por mayoría, por qué no pensar en la designación de Fernando Canales Clariond, principal enemigo de Larrazábal Bretón.
El empresario, quien entregó al PRI la gubernatura de Nuevo León en 2003, está en la mejor disposición de sacar de la carrera al alcalde regio y volver a imponer su voluntad dentro de Acción Nacional. Y está bien apuntado.
Ahora que los tricolores movieron sus piezas en el tablero del ajedrez, el PAN no puede darse el lujo de cometer errores ni experimentar cuando designe a sus gallos al Senado y a los candidatos a diputados federales, antes de entrar a las nominaciones para alcalde y legisladores locales, que será otro cantar.
Los albiazules, para que no se repita la debacle de 2003 cuando perdieron casi todo por la intolerante administración de Canales Clariond, hasta podrían olvidar la negra administración de Adalbero Madero Quiroga en Monterrey, tomándolo como una probable opción como candidato a alcalde en Escobedo.
Para el PAN son tiempos de morderse uno… y “tragarse los sapos” por amargo que sepa este reptil, porque soplan los mismos vientos de 2003 cuando el PRI no solamente los humilló en la urnas, sino que provocó la migración de muchos que se fueron a refugiar al gobierno de Vicente Fox Quesada.
Uno de ellos fue Larrazábal Bretón, quien podría convertirse en el salvador del PAN cuando hasta hace unos meses era torturado por la Santa Inquisición.
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