Sin duda la pasada elección del 1 de julio fue un fenómeno electoral en todo el territorio nacional, pues Andrés Manuel López Obrador y Morena arrasaron con alcaldías, diputaciones locales, federales, senadurías, gubernaturas y la presidencia de México.
Nuevo León no fue la excepción, pues mientras que en el 2015 los priistas obtuvieron cinco de las nueve alcaldías en el área metropolitana, en la pasada jornada electoral sólo se apoderaron de tres.
Clara Luz Flores en Escobedo, César Garza en Apodaca y Heriberto Treviño en Juárez, son quienes hasta ahora lograron sobrevivir.
“Creo que el PRI está en una encrucijada, en una etapa histórica, en un parte aguas, es evidente de que hubo un marcado voto de castigo a la opción política que nosotros representamos”, señaló César Garza, alcalde electo de Apodaca.
Cuando Monterrey y Guadalupe se perfilaban para nuevamente ser administraciones tricolores junto con diputados locales, la sorpresa llegó el pasado 1 de julio, los candidatos panistas se impusieron sobre los priistas en una elección muy cerrada.
Ahora los alcaldes tendrán una tarea difícil, pues tendrán que presidir sus municipios sin mayoría en el Congreso.
Esa cuestión no le incomoda a César Garza, quien en días pasados declaró que sólo es cuestión de hacer su trabajo sin distraerse en esas cosas.
La misma historia se dio en el Congreso Local, pues contrario al 2015 cuando quedaron como segunda fuerza con 10 legisladores de mayoría relativa y cinco de representación proporcional, en esta ocasión sólo uno pudo entrar por mayoría relativa y los plurinominales están en veremos.
Dependiendo el número de votos que benefician al Partido Revolucionario Institucional, es la cantidad de diputados que entraran al Honorable Congreso de Nuevo León por representación proporcional.
Marco Antonio González Valdez fue el único ganador por mayoría relativa al competir por la diputación local del distrito 26 de Nuevo León.
En tanto que el candidato a la diputación federal por el distrito 9 con cabecera en Linares, Juan Francisco Espinoza Eguia, fue el único que logró obtener una curul para el PRI por mayoría relativa.
En el municipio de Apodaca ya se veían ganadores los candidatos priistas a las diputaciones locales y la federal, sin embargo el fenómeno López Obrador tomó fuerza y en el último minuto la gente cambió de decisión.
Las tres diputaciones locales y la diputación federal fueron para morena, fueron para candidatos que no se preocuparon por hacer campaña y se colgaron de la fama del tabasqueño.
“Eso no es un fenómeno local de Apodaca, sino un fenómeno que se expresó de forma nacional y me entristece mucho que excelentes personas y excelentes políticos, perdieron la oportunidad de trabajar para la gente”, expresó Garza.
Lo mismo pasó en Escobedo y Guadalupe con las diputaciones federales, se fueron para los candidatos de Morena, José Luis García Duque y Ernesto Vargas Contreras, respectivamente.
Poco a poco el PRI va culminando la historia en donde por más de 70 años dominó el territorio nacional gracias a la estructura que lo fortalecía en las buenas y en las malas.
Los sucesos que ayudaron al debacle del partido tricolor en los últimos años podrían ser varios, los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapan o los casos de corrupción de ex gobernadores como Javier Duarte y Tomás Yarrington.
El aumento de los hidrocarburos de manera desmedida en el último sexenio y la aplicación de las reformas energéticas, educativas, entre otras, son otras de las medidas que implementó el priismo y que pusieron a la mayoría de los mexicanos contra las cuerdas.
“Lo que debemos de entender es que el ciudadano quiere acciones decisiones y posiciones de sus políticos que correspondan al sector público, que es defender sus intereses y trabajar para la gente”, apuntó el priista.
Las redes sociales jugaron un papel importante en la exhibición de corrupción por parte de algunos políticos o funcionarios del PRI, pues al no estar regulado el internet, las autoridades difícilmente tuvieron un control con lo que se publicaba.
Así es como la información que antes era controlada por los medios tradicionales fue compartida de usuario en usuario, originando el descontento de la población y depositando sus esperanzas en un partido “diferente”: Morena.
En Nuevo León también hubo un hartazgo por la ola de violencia que se generó en la región durante administraciones gubernamentales priistas, específicamente la de Rodrigo Medina de la Cruz.
Es por eso que en el 2015 el pueblo neolonés optó por un candidato independiente, para ver si la cuestión en seguridad y servicios públicos era diferente a la del tricolor.
Así comenzó el declive del Partido Revolucionario Institucional en Nuevo León, al punto de casi desaparecer en las pasadas elecciones.
En otros tiempos el PRI se hubiera llevado diputaciones locales, federales, senaduría, alcaldías y la mayoría de las gubernaturas en juego, pero eso ya no es posible debido a que entre la gente hay una gran desconfianza hacia ese partido.
Los conocedores dicen que es gracias a la verdadera democracia que se vive en estos tiempos, otros creen que la estructura del partido está muy dañada y los mismos líderes se pelean entre ellos provocando una división.
Aunque esas divisiones siempre han existido, jamás se había debilitado tanto el priismo y lo cierto es que todo se debe a sus desatinos en pasadas administraciones.
La seguridad y buenas vialidades es lo que más demandan las personas en todo el territorio mexicano, especialmente en Nuevo León, pues la ciudadanía coincide en que no es posible que sólo los políticos llenen sus arcas.
Ahora el PRI -si quiere resurgir- tendrá que preocuparse y ocuparse por las cosas que el pueblo demanda, al menos esa es la percepción del alcalde electo de Apodaca, César Garza.
“La gente está molesta por la forma en que su gobierno atiende los asuntos públicos, tenemos que acatar el mandato de corregir el rumbo, actuar con integridad y transparencia, además de resolver los problemas de seguridad y vialidad.
“Necesitamos ser un partido que se vincule con las causas sociales, si la gente quiere seguridad el PRI debe de tener una agenda de seguridad, si quieren movilidad, debemos tener una agenda de esa tipo, si la gente no está conforme con altos precios el PRI debe ser quien abandere esas causas”, sugirió.
Finalmente dijo que si quieren que la gente se acerque al PRI, primero el partido se tiene que acercar a la gente y en la medida en que la agenda política se vincule a las masas, se recuperará la “grandeza” del partido.














